El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, juró para un tercer mandato consecutivo y afirmó que “ha triunfado la verdad” y que comienza una “nueva etapa” en el país. La crisis política se intensificó tras su toma de posesión el 10 de enero, cuando la mayor coalición opositora denunció un “golpe de Estado”.
Maduro aseguró que Venezuela está “en paz, en democracia” y “en pleno ejercicio” de su soberanía, destacando la “fusión popular-militar-policial”. En Telegram, afirmó que “ha triunfado la paz, la estabilidad, la Constitución, la democracia y la verdad”, y que su mandato será hasta 2031.
El Consejo Nacional Electoral (CNE), controlado por el chavismo, proclamó a Maduro ganador de las elecciones del 28 de julio, aunque los resultados detallados no se han publicado. La principal alianza opositora, la Plataforma Unitaria Democrática (PUD), acusó a Maduro de un “golpe de Estado” y afirmó que su líder, Edmundo González Urrutia, ganó las elecciones con el 85.18% de las actas de votación.
La comunidad internacional, incluyendo Estados Unidos, la Unión Europea y países latinoamericanos, rechaza el tercer mandato de Maduro. González Urrutia, quien asegura ser el ganador, afirmó que Maduro “ha violentado la Constitución” y se “autoproclama dictador”.
El ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, aseguró que la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) no se quiebra con sanciones ni “chantajes” de recompensa, luego de que Estados Unidos ofreciera 15 millones de dólares por su captura. Padrino López llamó a no caer en la “guerra psicológica” y a defender la soberanía nacional.
La FANB expresó su rechazo a las sanciones estadounidenses, la Unión Europea y el Reino Unido, y afirmó que la recompensa no afectará su fortaleza. Estados Unidos también ofrece una recompensa de 25 millones de dólares por información que lleve a la captura del ministro de Interior y Justicia, Diosdado Cabello.
