La misión europea Gaia concluye sus operaciones después de once años en el espacio. La Agencia Espacial Europea (ESA) ha decidido agotar el combustible de la sonda, terminando su actividad de mapeo tridimensional de la galaxia.
Desde su lanzamiento en 2013, Gaia ha catalogado la posición, movimiento, temperatura y composición de más de mil millones de estrellas, permitiendo a los astrónomos comprender mejor la Vía Láctea y su historia. La sonda, con su distintiva forma de sombrero, ha dependido de un propulsor de gas frío para girar y escanear el cielo. Este combustible ahora se está agotando, cesando la adquisición de nuevos datos científicos.
Según Johannes Sahlmann de la ESA, Gaia ha revolucionado nuestra comprensión de la galaxia. Ahora, la sonda pasará por un periodo de pruebas técnicas antes de abandonar su órbita actual y situarse alrededor del Sol, alejándose de la Tierra. Se apagará por completo el 27 de marzo, concluyendo su misión.
Inicialmente planeada para cinco años, Gaia se extendió debido a su éxito, revelando colisiones galácticas antiguas, descubriendo lunas alrededor de asteroides y detectando los agujeros negros más cercanos a la Tierra. Los datos de Gaia han mostrado que la Pequeña Nube de Magallanes podría estar formada por dos galaxias y han permitido estudiar cúmulos estelares y cuásares distantes.
Aunque las observaciones han finalizado, la misión continúa con la publicación de datos científicos. La cuarta entrega está prevista para 2026 y cubrirá los primeros cinco años y medio de misión. La última entrega abarcará los diez años y medio del proyecto.
Los datos de Gaia son de acceso abierto, siendo una herramienta fundamental para la investigación astronómica.
