El presidente de EE.UU., Donald Trump, firmó la orden ejecutiva “Mantener a los hombres fuera de los deportes femeninos”, con la que prohíbe a mujeres transgénero competir en deportes femeninos en el país. Ahora, busca que su impacto se extienda al Comité Olímpico Internacional (COI) para que rija en los Juegos Olímpicos.
La orden encomienda al Secretario de Estado presionar al COI para que adopte esta normativa antes de los Juegos Olímpicos de verano. Trump calificó la participación de atletas trans en deportes femeninos como “ridícula” y afirmó que su medida busca garantizar la equidad y la seguridad de las competidoras, definiendo la elegibilidad según el sexo asignado al nacer.
Durante su campaña, Trump criticó la participación de las boxeadoras transgénero Imane Khelif y Li Yu-ting, ambas medallistas de oro en París 2024. Declaró que su orden ejecutiva pone fin a lo que él considera “una guerra contra el deporte femenino”.
Esta iniciativa surge en un momento clave para el COI, que está próximo a elegir al sucesor de Thomas Bach. Uno de los candidatos, Sebastian Coe, presidente de la Asociación Mundial de Atletismo, ha implementado restricciones similares en su organización, lo que podría influir en futuras normativas olímpicas.
