En una sesión urgente de la Comisión Permanente del Congreso mexicano, el senador Adán Augusto López Hernández, presidente de la Junta de Coordinación Política, lanzó un llamado contundente: conformar una comisión plural de legisladores que viaje a Washington para defender ante el Congreso estadounidense el rechazo de México al impuesto del 5% sobre remesas.
La medida, impulsada por el republicano Jason Smith en el proyecto “The One, Big, Beautiful Bill”, busca gravar los envíos de migrantes, pese a que estos ya pagan impuestos en EU. “Es una doble tributación injusta”, denunció Adán Augusto, revelando que la iniciativa se aprobó en medio de una maratónica sesión “a las 4:20 de la madrugada”, lo que refleja divisiones internas en EU.
El 13 de mayo, el Congreso mexicano había emitido un posicionamiento conjunto de rechazo, alertando que el impuesto afectaría a millones de familias que dependen de las remesas, equivalentes al 20% del ingreso laboral de los migrantes. Ahora, la estrategia es llevar la voz de México directamente a audiencias públicas o incluso al pleno de la Cámara de Representantes antes del 23 de mayo, fecha límite para la votación.
“Tenemos que ir a esa tribuna… que se escuche la voz de nuestro país”, insistió el senador, subrayando la urgencia de un documento técnico y político que respalde la postura mexicana. La batalla, advierten, no solo es económica, sino de derechos humanos.
