México pone un alto a las mineras canadienses: Sheinbaum exige respeto al medio ambiente
En un mensaje claro y contundente, la presidenta Claudia Sheinbaum dejó en evidencia su postura frente a las empresas mineras canadienses que operan en México: si desean seguir extrayendo recursos, deberán ajustarse estrictamente a las normas ambientales y responder por los daños causados.
Durante su conferencia matutina, la mandataria aprovechó el marco de una reunión diplomática con Anita Anand, ministra de Asuntos Exteriores de Canadá, y François-Philippe Champagne, ministro de Finanzas, para abordar un tema pendiente: los impactos socioambientales que han dejado las compañías mineras canadienses en comunidades mexicanas.
“Hablamos también de las mineras y todas las afectaciones que han tenido las mineras canadienses en México y la necesidad de que cumplan con todos los requisitos que impone una manifestación de impacto ambiental”, declaró Sheinbaum, subrayando que la relación comercial no puede estar por encima de la justicia ambiental.
Aunque el encuentro tenía como objetivo principal preparar la visita del ministro Mark Carney en las próximas semanas, la presidenta no dudó en marcar la línea roja: México busca fortalecer la inversión canadiense, pero no a costa del medio ambiente ni de los derechos de las comunidades afectadas.
Canadá es el tercer socio comercial de México y uno de los mayores inversores en sectores clave como minería, energía e infraestructura. Sin embargo, su historial en territorio mexicano ha estado manchado por denuncias de contaminación, conflictos con poblaciones locales y opacidad en sus procesos.
Sheinbaum recordó que, pese al Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC), las empresas extranjeras deben respetar las leyes nacionales. “Queremos que sigan inversiones de empresas canadienses, pero bajo el marco legal”, enfatizó.
Las conversaciones continuarán este miércoles con otros funcionarios federales, en seguimiento a los acuerdos de la Cumbre del G7 en Alberta, donde ya se había planteado la necesidad de una cooperación más justa y sostenible.
