Un Voto por el Deporte: La Revolución de los Atletas en las Federaciones Acuáticas
Desde el podio de la Mañanera del Pueblo, Rommel Pacheco Marrufo, director de la CONADE, no solo informó; narró el inicio de una nueva era para los deportes acuáticos en México. Con la mirada puesta en la transparencia y la inclusión, anunció la creación de cuatro nuevas federaciones, un movimiento estratégico que rompe con un pasado de opacidad y desencuentros internacionales.
La noticia, más que una simple reestructuración administrativa, es la materialización de una promesa: darle el poder de decisión a quienes sudan la camiseta. “Por primera vez en México […] los atletas tuvieron voz y voto a la hora de elegir su presidente de Federación con un 30% [de participación]”, declaró Pacheco con visible satisfacción. Este porcentaje, explicó, no se limita a la elección, sino que se extiende a una presencia garantizada en los Comités Ejecutivos, asegurando que las voces de los nadadores, clavadistas, waterpolistas y artistas acuáticos sean escuchadas en las decisiones que moldean sus carreras.
Las nuevas federaciones, cada una con su presidente, se dividen en: Natación y Aguas Abiertas, Clavados y Clavados de Altura, Waterpolo y Natación Artística. Juntas, conforman una confederación unificada pero especializada, un modelo diseñado para sanar una herida profunda: el desconocimiento internacional de la antigua federación mexicana que impedía el flujo de recursos cruciales para los competidores. Este cambio, ejecutado justo antes del Campeonato Mundial de Singapur, busca que ese capítulo de desventaja quede para siempre en el pasado.
Pacheco aclaró que el rol del gobierno, por mandato de la Carta Olímpica, es de apoyo y no de intervención, ya que se trata de asociaciones civiles autónomas. Sin embargo, la CONADE provee el marco y los incentivos, como el indispensable Registro Único del Deporte, que las hace susceptibles de recibir financiamiento. Esta filosofía de “sumar a todos los actores” ya está dando frutos, atribuyendo los recientes logros deportivos a esta colaboración renovada.
El espíritu de transformación no se limita al agua. Pacheco extendió el ejemplo al atletismo, donde la llegada de René Valdez del Prado a la presidencia de la FMAA ha permitido establecer mesas de trabajo para que el deporte “fluya y funcione a favor del deportista y no en contra”, cumpliendo así una instrucción directa de la presidenta Claudia Sheinbaum. El mensaje es claro: la meritocracia y la transparencia han llegado para quedarse en el deporte mexicano, y los 109 medallas en los Juegos Panamericanos Junior son solo el comienzo.
