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Empujones y Gritos: el Bochornoso Altercado entre Moreno y Noroña que Paralizó el Senado

El Grito que Encendió el Senado: Así se Vivió el Bochornoso Altercado entre “Alito” y Noroña

La tensión política que se respira en el Senado de la República escaló hasta convertirse en forcejeo físico este miércoles. La sesión de la Comisión Permanente había concluido formalmente, pero el verdadero espectáculo comenzó cuando los micrófonos se apagaron. Lo que siguió fue un episodio de 30 segundos de caos puro, capturado por las cámaras de Canal del Congreso y replicado instantáneamente en redes sociales.

El senador priista Alejandro “Alito” Moreno se dirigió con paso firme hacia la Mesa Directiva, presidida por el morenista Gerardo Fernández Noroña. Con el rostro congestionado y elevando la voz, Moreno exigió la palabra de manera intempestiva. “¡Te estoy pidiendo la palabra!”, gritó, rompiendo el protocolo y la calma del recinto.

La respuesta de Noroña fue inmediata y contundente. “¡No me toques!”, le espetó, acusando al priista de haberlo empujado. La advertencia llegó demasiado tarde. El intercambio verbal, cargado de meses de rencor acumulado, dio paso en segundos a los empujones. Senadores de distintos partidos, percatándose de la trifulca, se abalanzaron para intentar separar a los dos legisladores, creando un tumulto de trajes y gritos que avergonzó al poder legislativo.

Este bochornoso momento no es un hecho aislado, sino el clímax de una rivalidad que se ha intensificado desde que Noroña asumió la presidencia de la Cámara alta en septiembre de 2024. La pugna entre el priista, crítico férreo del gobierno de Sheinbaum, y el morenista, se ha librado en tribunas y en redes sociales, often centrada en las reformas judiciales y acusaciones de corrupción que involucran a figuras como Adán Augusto López e incluso al expresidente López Obrador.

Tras el incidente, cada uno justificó su postura. Noroña descalificó a los priistas como “montoneros”, mientras que “Alito” defendió su arranque como una lucha legítima por los derechos de la oposición. Un nuevo capítulo de la polarización mexicana, escrito no con leyes, sino con empujones.

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