La Máquina del Odio: Así Operó la Red de Bots que Apoyó la Agresión en el Senado
Apenas unas horas después de que los empujones y gritos ensombrecieran el Senado, una nueva batalla comenzó a librarse en el mundo digital. Mientras las imágenes del forcejeo entre Alejandro “Alito” Moreno y Gerardo Fernández Noroña se viralizaban, las redes sociales se inundaron de mensajes de apoyo al líder priista bajo la etiqueta #AlitoMoreno. Pero ese aparente respaldo ciudadano era, en realidad, una ilusión cuidadosamente orquestada.

El analista digital Carlos Augusto Jiménez destapó el engaño con datos contundentes. Tras un minucioso estudio, reveló que el 52.24% de las interacciones que celebraban la agresión de Moreno fueron ejecutadas por cuentas bots, es decir, más de la mitad provenía de perfiles automatizados y falsos. Solo el 47.76% restante correspondía a interacciones humanas reales. “El odio que alimenta esa maquinaria digital llevó la violencia al Senado”, alertó Jiménez desde su cuenta de X, conectando directamente la toxicidad en línea con el estallido físico en la Cámara alta.

La operación digital no fue espontánea. Jiménez documentó su escalada precisa: comenzó a las 19:55 horas del 28 de agosto, y en apenas 35 minutos, para las 20:30 horas, ya había superado las 600 mil interacciones, una velocidad y volumen imposibles de alcanzar de forma orgánica. Esta red de bots sirvió como megáfono para voceros y periodistas afines al PRIAN que, según el analista, intentaron maquillar la agresión como un simple “enfrentamiento”, algunos incluso celebraron la violencia y otros llamaron “cobarde” al senador Noroña. La narrativa estaba siendo manipulada en tiempo real, revelando una estrategia para normalizar el odio y justificar lo injustificable.

