EL FIN DE LOS PRIVILEGIOS: SHEINBAUM PREPARA REFORMA CONTRA PENSIONES MILLONARIAS DE EXFUNCIONARIOS
En la mañanera de este día, la presidenta Claudia Sheinbaum lanzó un anuncio que resonará en los pasillos del poder: su gobierno prepara una reforma constitucional para poner fin a las pensiones millonarias que perciben exfuncionarios, algunas de hasta un millón de pesos mensuales. Con un tono firme y evocando uno de los capítulos más dolorosos para el movimiento obrero mexicano, la mandataria recordó la extinción de Luz y Fuerza del Centro (LyFC) durante el sexenio de Felipe Calderón. En ese momento, relató, se cometió una doble injusticia: mientras a la base trabajadora se le dejó “prácticamente en la calle”, un segmento de trabajadores de confianza fue beneficiado con jubilaciones doradas que el erario sigue pagando hasta hoy.
“Llama la atención cómo hay funcionarios de confianza que les seguimos pagando 1 millón de pesos al mes, mientras hay trabajadores que no recibieron nada”, denunció Sheinbaum, calificando el acto como “injusto” y “autoritario”. La presidenta reconoció que fue hasta el gobierno de Andrés Manuel López Obrador que, mediante un decreto, se logró otorgar pensiones a la mayoría de los trabajadores base afectados. Sin embargo, las desproporcionadas prestaciones de los altos funcionarios siguen vigentes. Por ello, adelantó que presentará una iniciativa de reforma constitucional que establezca un límite a estos “abusos”, asegurando que se analizarán todos los derechos laborales para no afectar ninguno de manera injusta.
Sheinbaum cuestionó con indignación que existan pensiones de hasta 400 mil pesos mensuales para personas que “casi no trabajaron” en las empresas públicas. “Esos recursos tienen que ir a la gente”, sentenció, cerrando con una frase que encapsula el espíritu de su propuesta: redirigir el dinero de los privilegios de unos cuantos hacia el bienestar de la mayoría. Esta crónica narra el inicio de una batalla contra uno de los últimos reductos de la vieja política, donde las prebendas y los acuerdos entre élites han prevalecido por décadas sobre la justicia y la equidad fiscal.
