Bajo el Cielo de la Patria: Sheinbaum Reivindica la Soberanía en un Desfile Histórico
Bajo la plancha del Zócalo, transformada en un mar de uniformes y banderas, la presidenta Claudia Sheinbaum se dirigió a la nación con un mensaje contundente durante la ceremonia del desfile militar del 16 de septiembre. “Nada detiene a una nación cuando el pueblo la sostiene y hay un gobierno que no se aleja de su pueblo”, afirmó, con la seguridad de quien enmarca su discurso en la defensa inquebrantable de la soberanía. Frente a miles de militares y marinos, la mandataria trazó una línea histórica directa hacia el presente, recriminando a los conservadores de ayer y hoy por su “inclinación a buscar apoyo en el extranjero para descalificar a México”, una actitud que equiparó con el apoyo al golpe de Estado de Victoriano Huerta y la llegada de Maximiliano.
El discurso fue más allá de la conmemoración; fue una reivindicación deliberada del papel de las mujeres en la construcción de la patria. Sheinbaum hizo un recuento pausado de héroes y heroínas, con particular énfasis en la lucha independentista femenina, un guiño a la narrativa que marcó su histórico Grito de la noche anterior. “Con José María Morelos y Pavón aprendimos que luchar por la independencia no solo es romper cadenas, sino construir países justos”, declaró, para luego sentenciar: “Nunca debemos olvidar que la independencia se defiende todos los días. Se defiende en el campo, en las fábricas, en las ciudades, con los jóvenes y en las comunidades indígenas”.
La presidenta no solo miró al pasado; también destacó dos pilares de su primer año de gobierno: la reforma constitucional que blindó la soberanía nacional ante cualquier injerencia extranjera y la elección del Poder Judicial para garantizar una justicia igualitaria. Mientras hablaba, el espectáculo de fuerza y precisión militar desfilaba ante ella. La descubierta de los primeros contingentes estuvo encabezada por mujeres, un símbolo potente de una transformación que se vive al interior de las fuerzas armadas: más de 5,000 de los 16,000 efectivos que marcharon eran mujeres. El mensaje de unidad fue reforzado por el general secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla, quien hizo un llamado a erradicar juntos conductas antisociales como la delincuencia y la discriminación. Fue una mañana donde el pasado y el presente se fundieron en una sola proclama: la soberanía no se negocia.
