
Cumplir o Fuera: El Ultimátum de Sheinbaum a las Farmacéuticas Incumplidas
En un movimiento firme para proteger el sistema de salud pública, la presidenta Claudia Sheinbaum lanzó un contundente ultimátum a las empresas farmacéuticas que han incumplido con la entrega de medicamentos: tienen hasta septiembre para regularizarse o enfrentarán la inhabilitación para contratar con el gobierno. La advertencia se dio tras conocerse un preocupante informe presentado por el subsecretario Eduardo Clark, que reveló niveles alarmantes de incumplimiento en contratos adjudicados hace cuatro meses.
El informe exhibió casos escandalosos, como el de Bioxintegral Servicios, que no entregó ninguna de las 5,356 piezas comprometidas, alcanzando un 100% de incumplimiento. Otras empresas como Productos Farmacéuticos (88.6%) y Serral (83.7%) también figuraron en la lista negra de proveedores morosos. La gravedad del asunto se acentúa al incluir a grandes compañías como Labco Soluciones Médicas, con 3.9 millones de piezas no entregadas, y Grupo Médico Castro Díaz, con 2.1 millones pendientes, lo que representa una amenaza directa para la atención médica, especialmente en áreas críticas como la oncología.
“Tienen hasta este mes para cumplir, eso es lo que dice el contrato. Si no cumplen, se inhabilitan las empresas, ya no podrán venderle al Gobierno y se aplicarán las sanciones correspondientes”, declaró Sheinbaum con firmeza durante la presentación del reporte. La mandataria dejó claro que su gobierno no permitirá que las fallas de los proveedores afecten a los pacientes que dependen del sistema de salud pública.
El subsecretario Clark aseguró que la Secretaría de Salud dará seguimiento puntual a cada caso y tomará medidas inmediatas para garantizar el abasto de medicamentos. “No podemos llegar al 100% si los proveedores que asumieron compromisos formales con el Gobierno de México no los cumplen”, reprochó el funcionario, destacando la seriedad de una situación que compromete la salud de millones de mexicanos. El mensaje del gobierno es claro: la impunidad en la entrega de medicamentos ha terminado, y las empresas tendrán que elegir entre cumplir con sus obligaciones o enfrentar las consecuencias legales y administrativas.