El Disruptor en la ONU: Trump Desata su Ira Contra el Multilateralismo en la Asamblea General
En un regreso cargado de controversia a la tribuna de las Naciones Unidas, el presidente estadounidense Donald Trump desató una andanada de críticas contra el organismo multilateral durante la 80° Asamblea General, cuestionando su utilidad, rechazando el reconocimiento del Estado palestino y presentándose a sí mismo como el único artífice de la paz mundial. “Si ese es el caso, ¿cuál es la utilidad de Naciones Unidas?”, lanzó el mandatario republicano en un tono desafiante durante su primera intervención ante el organismo desde su regreso a la Casa Blanca.
Trump dedicó la parte central de su discurso a enumerar sus supuestos logros diplomáticos, presumiendo haber logrado acuerdos de tregua en siete conflictos internacionales en solo meses: Camboya-Tailandia, Kosovo-Serbia, República Democrática del Congo-Ruanda, Pakistán-India, Israel-Irán, Egipto-Etiopía y Armenia-Azerbaiyán. Con evidente sarcasmo, se quejó: “Tristemente, en todos los casos, Naciones Unidas ni siquiera intentó ayudar en ninguno de ellos. Terminé siete guerras y ni siquiera recibí una llamada telefónica de la ONU”. Calificó las acciones del organismo como “palabras vacías” que “no resuelven guerras”.
Sobre el espinoso tema de Medio Oriente, Trump arremetió contra los países que han reconocido recientemente al Estado palestino, calificando el movimiento como una “recompensa” para Hamás. “En lugar de ceder a las peticiones de rescate de Hamás, quienes quieren la paz deberían unirse bajo un único mensaje: liberen ya los rehenes”, demandó. Su postura hacia Irán fue igualmente contundente, definiéndolo como “un estado terrorista que jamás podrá tener armas nucleares”.
La retórica trumpista no perdonó a otros frentes geopolíticos. Sobre Venezuela, advirtió que ha comenzado a usar al “poderoso Ejército estadounidense para destruir a los terroristas venezolanos y las redes de tráfico que dirige Nicolás Maduro”. Respecto a Ucrania, amenazó con imponer un “paquete muy contundente de aranceles” a Rusia si no llega a un acuerdo de paz, pero condicionó la medida a que Europa adopte “las mismas medidas exactas”, acusando a los europeos de seguir comprando energía rusa “mientras luchan del lado de Ucrania”.
El discurso también tocó temas domésticos y globales con la característica provocación trumpista. Sobre migración, envió un “mensaje muy simple”: quienes entren ilegalmente a EE.UU. irán “a la cárcel o volver por dónde han venido”. Al cambio climático lo tildó de “la mayor estafa del mundo”, ridiculizando las predicciones científicas. Autoproclamó que Estados Unidos vive su “edad dorada” bajo su mandato, tras cuatro años de “debilidad” de Biden, y se jactó de haber conseguido que los países de la OTAN elevaran su gasto en defensa del 2% al 5%. Un discurso que reafirmó su visión unilateralista del mundo.
