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“México repatria a activistas detenidos en Israel tras intentar llegar a Gaza”

Tras 34 días de incertidumbre, seis mexicanos regresan a casa tras ser detenidos por participar en una flotilla humanitaria hacia Gaza

Ciudad de México — Poco antes de las 7:00 horas de este miércoles, un avión con destino al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México aterrizó con seis rostros exhaustos pero aliviados: Sol González Eguía, Ernesto Ledesma Arronte, Arlín Medrano Guzmán, Carlos Pérez Osorio, Diego Vázquez Galindo y Laura Alejandra Veléz Ruiz Gaitán habían regresado a casa. Su llegada puso fin a una odisea diplomática que comenzó semanas atrás en aguas del Mediterráneo.

Los seis ciudadanos formaban parte de la Flotilla Global Sumud, una iniciativa internacional con el objetivo de romper el bloqueo israelí y entregar ayuda humanitaria a la población de Gaza, devastada por más de un año de ofensiva militar. Partieron del puerto de Barcelona el 31 de agosto, con la esperanza de llegar a las costas palestinas. Pero entre el 2 y 3 de octubre, en aguas internacionales, fueron interceptados por fuerzas israelíes.

Israel justificó la detención argumentando que las embarcaciones —más de 40 en total— habían ingresado a zonas restringidas sin autorización. Alrededor de 500 activistas de distintas nacionalidades fueron trasladados al centro de detención de Ktziot, en el sur del país. Allí, los mexicanos permanecieron bajo custodia, lejos de sus familias y en condiciones que generaron preocupación en el gobierno de México.

Desde el primer momento, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) activó su protocolo de protección consular. El embajador de México en Israel, Mauricio Escanero, los visitó personalmente el lunes para verificar su estado de salud y entregarles información sobre su próxima repatriación. La SRE confirmó que se gestionó el envío de medicamentos para tratamientos ordinarios —no de emergencia— y mantuvo comunicación constante con sus familias.

Tras su liberación, los activistas fueron trasladados a Amán, Jordania, donde los recibió el embajador mexicano Jacob Prado. Allí, completaron los trámites migratorios antes de abordar un vuelo con escala en Estambul que los trajo de regreso a México.

A su llegada, fueron recibidos en la Base Aérea Militar por familiares, amigos, periodistas, activistas y el propio canciller Juan Ramón de la Fuente. Se les realizaron revisiones médicas y se concluyeron los trámites migratorios sin contratiempos.

Durante la conferencia matutina de este miércoles, la presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que el gobierno cubrirá todos los gastos de la operación de repatriación. “El secretario de Relaciones Exteriores estuvo atento todo el tiempo… y afortunadamente ya llegaron esta mañana”, dijo, y añadió que, aunque los activistas aún no han solicitado reunirse con ella, estaría dispuesta a recibirlos.

Más allá del regreso físico, la historia de estos seis mexicanos refleja un acto de solidaridad global en medio de uno de los conflictos más crueles del siglo XXI. Su intento de llevar ayuda a Gaza —aunque no lograron atracar— encendió nuevamente el debate sobre el derecho humanitario, los bloqueos y el papel de la sociedad civil frente a la guerra.

Hoy, están en casa. Pero su mensaje sigue navegando.

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