La presidenta Claudia Sheinbaum asegura que el tratado comercial con EE.UU. y Canadá permanece intacto, pese a rumores de cambios impulsados por Donald Trump
Ciudad de México — En medio de especulaciones internacionales sobre posibles modificaciones al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), la presidenta Claudia Sheinbaum zanjó el debate con un mensaje claro: no hay una revisión formal en curso. Durante su conferencia matutina, la mandataria reafirmó que el T-MEC “es ley” y que cualquier cambio requeriría una negociación profunda, compleja y consensuada entre las tres naciones.
“Por ahora no se tiene una revisión formal al tratado”, declaró Sheinbaum, despejando dudas tras las recientes declaraciones del expresidente estadounidense Donald Trump, quien ha insistido en la necesidad de renegociar el acuerdo comercial. “El presidente Trump mencionó esto, pero nosotros no tenemos ninguna información adicional de cómo se van a estar llevando”, aclaró.
Sin embargo, el gobierno mexicano no permanece inactivo. El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, ha iniciado una serie de consultas territoriales con sectores productivos del país, especialmente con pequeños y medianos empresarios, para recabar insumos sobre el funcionamiento del tratado en la práctica. “Está realizando consultas territoriales… pero no hay nada adicional”, subrayó Sheinbaum, enfatizando que estas reuniones son parte de un proceso de escucha, no de renegociación.
La presidenta explicó que, aunque el T-MEC contempla mecanismos de revisión periódica —la primera está programada para 2026—, cualquier modificación trilateral exigiría consensos delicados. “Hay casas muy importantes y no todas tienen que ser trilateral”, señaló, sugiriendo que algunos ajustes podrían resolverse mediante acuerdos bilaterales o mecanismos técnicos sin alterar el andamiaje legal del tratado.
Asimismo, destacó que la mayoría de los puntos pendientes derivados de la implementación del T-MEC ya han sido resueltos gracias a una “buena comunicación” con las contrapartes estadounidense y canadiense. “Mantenemos buena comunicación con Estados Unidos”, aseguró, en un intento por proyectar estabilidad en la relación comercial más importante de México.
El T-MEC, vigente desde julio de 2020, sustituyó al TLCAN y representa el marco regulatorio de un intercambio comercial que supera los 1.5 billones de dólares anuales. Para México, el 80% de sus exportaciones tienen como destino EE.UU., lo que convierte al tratado en un pilar estratégico de la economía nacional.
En este contexto, las consultas de Ebrard buscan fortalecer la voz del sector productivo mexicano —especialmente de las pymes, que enfrentan mayores barreras para acceder a los beneficios del tratado— antes de cualquier discusión formal. Pero, por ahora, el mensaje del gobierno es inequívoco: el T-MEC no se toca… al menos no todavía.
