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“Sheinbaum frena intento de desprestigiar las mañaneras: ‘Hay pluralidad real'”

En un tenso momento de la conferencia matutina, la presidenta defiende la diversidad de voces en el ejercicio informativo tras acusaciones de “amaño” y favoritismo

Ciudad de México — La rutina de la conferencia matutina se quebró este miércoles cuando una reportera, que se negó a identificarse, lanzó una acusación directa contra uno de los pilares de la comunicación presidencial: las mañaneras. “Es un ejercicio amañado”, afirmó la periodista, asegurando que solo se da la palabra a dos tipos de medios: los corporativos y aquellos que, según ella, “le rinden pleitesía” a la presidenta Claudia Sheinbaum.

El ambiente en el Salón Tesorería del Palacio Nacional se tensó. Pero la mandataria no permitió que la narrativa se impusiera sin réplica. Con calma, pero firmeza, Sheinbaum detuvo en seco el intento de desprestigio y ofreció una defensa contundente del formato que, desde 2018, ha marcado la relación entre el gobierno y los medios en México.

“Fíjense, damos la palabra a reporteros y reporteras que vienen de medios que se le llaman nacionales… damos la palabra a medios estatales, tenemos aquí a compañeros que vienen de Veracruz, de Sonora, de Tabasco, Baja California, de Querétaro, Yucatán… y damos la palabra a compañeros de medios alternativos”, enumeró la presidenta, destacando la geografía y diversidad ideológica de quienes participan diariamente en el ejercicio.

Lejos de ser un monólogo controlado, Sheinbaum recordó que fue la propia comunidad periodística quien solicitó, en su momento, eliminar la tómbola —el sorteo aleatorio que definía quién preguntaba— por considerarla caótica e ineficaz. Desde entonces, es ella quien elige a los interlocutores, pero con un criterio explícito: rotación, equidad y representación territorial.

“Y busco, siempre, la verdad, variarle en un día y en otro para que todo mundo tenga la palabra. Hay veces que se sientan muy atrás o adelante”, explicó, reconociendo que, pese a los esfuerzos, no todos los días se logra la perfección. Pero insistió: no hay lista negra ni favoritismos sistemáticos.

El incidente refleja una tensión creciente en el ecosistema mediático mexicano. Por un lado, sectores críticos acusan al gobierno de cooptar a ciertos medios y marginar a otros. Por otro, el Ejecutivo sostiene que ha abierto espacios sin precedente para medios locales, independientes y comunitarios que antes eran invisibles en la cobertura presidencial.

Lo cierto es que las mañaneras, más allá de su formato, se han convertido en un termómetro de la relación entre poder y prensa. Y en este caso, Sheinbaum no solo defendió su práctica, sino que reafirmó su compromiso con la pluralidad, incluso cuando es cuestionada desde el propio gremio periodístico.

Al final, la reportera guardó silencio. Pero su acusación quedó en el aire, como un recordatorio de que, en democracia, ni los gobiernos ni los medios están exentos de escrutinio. Y que el verdadero reto no es solo dar la palabra, sino garantizar que todas las voces —incluso las incómodas— tengan espacio para ser escuchadas.

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