El gobierno federal activa el Plan Integral de Apoyo con montos que van desde los 20,000 hasta los 100,000 pesos para damnificados en cinco estados.
En medio de la emergencia provocada por las intensas lluvias que azotaron el centro y oriente del país, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció este 20 de octubre el inicio inminente de un ambicioso plan de apoyo económico para las familias afectadas. El próximo miércoles 22 de octubre, comenzará la entrega del primer paquete de recursos en los estados de Puebla, Querétaro, San Luis Potosí y Veracruz, mientras que en Hidalgo, donde aún se realizan censos, los apoyos se entregarán entre el 25 de octubre y el 5 de noviembre.
El programa, coordinado por la Secretaría del Bienestar, beneficiará directamente a 70,445 familias con un monto inicial de 20,000 pesos. Pero eso no es todo: quienes sufrieron la pérdida total de su vivienda recibirán 70,000 pesos, además de ser incluidos en un plan integral de reubicación y reconstrucción en conjunto con la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi).
Durante la primera etapa, los beneficiarios recibirán dos vales: uno destinado a la compra de electrodomésticos, muebles y utensilios domésticos, y otro para adquirir productos de la canasta básica. La titular de Bienestar, Ariadna Montiel, explicó que la logística se adaptó a las condiciones locales: tras restablecerse la señal telefónica en zonas como Poza Rica y Álamo, las familias recibirán un mensaje SMS con los detalles del cobro. En paralelo, brigadas recorrerán las comunidades con megáfonos y apoyo de comités territoriales para garantizar que nadie quede fuera.
El plan también contempla una clasificación detallada de daños en viviendas:
- Daños medios: 25,000 pesos
- Daños mayores: 50,000 pesos
- Pérdida total: 75,000 pesos
Además, se incluyen apoyos especiales: propietarios de locales comerciales recibirán 50,000 pesos, mientras que agricultores y ganaderos obtendrán entre 50,000 y 100,000 pesos, dependiendo del número de hectáreas afectadas.
Este esfuerzo gubernamental busca no solo aliviar el sufrimiento inmediato, sino también sentar las bases para una reconstrucción ordenada y digna en las regiones más golpeadas por la emergencia climática.
