“Sheinbaum desnuda el ‘neoliberalismo antidemocrático’ de Zedillo”

0
60
Cuauhtémoc, Ciudad de México. 28 de octubre 2025. La presidenta constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, la Doctora Claudia Sheinbaum Pardo en conferencia de prensa matutina en el salón de la Tesorería de Palacio Nacional. La acompañan: Mario Delgado Carrillo, secretario de Educación Pública; Tania Rodríguez Mora; Subsecretaria de Educación Media Superior. Enlace con Esteban Alejandro Villegas Villarreal, gobernador Constitucional del Estado de Durango Efraín Morales López, Director General de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA). Foto: Hazel Cárdenas/Presidencia

En una contundente intervención durante su conferencia mañanera, la presidenta Claudia Sheinbaum desmonta la narrativa de Ernesto Zedillo sobre la “muerte de la democracia” en México y le recuerda su sexenio marcado por decisiones autoritarias, privatizaciones y alianzas con el poder económico.

Palacio Nacional se convirtió este martes en un tribunal de la memoria histórica. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo respondió con firmeza a las recientes declaraciones del expresidente Ernesto Zedillo, quien afirmó que en México “se murió la democracia”. Lejos de aceptar la acusación, Sheinbaum la devolvió con intereses: “Hoy en día hay más democracia en México que cuando gobernó Zedillo”, sentenció.

Durante su habitual conferencia matutina, la mandataria desglosó los puntos oscuros del sexenio zedillista (1994–2000), al que calificó como un periodo “caracterizado por muchas medidas antidemocráticas, muchísimas”. Recordó que Zedillo disolvió la Suprema Corte de Justicia de la Nación y la reemplazó por ministros afines a su agenda, una maniobra que, según Sheinbaum, socavó la independencia del Poder Judicial.

“No fue un gobierno democrático —afirmó—. Fue un gobierno al servicio del mercado, no del pueblo”. Enumeró los hitos que, a su juicio, definen ese sexenio: la privatización de los ferrocarriles, el rescate bancario del FOBAPROA —que convirtió deudas privadas en deuda pública—, las crisis económicas recurrentes y los pactos con Estados Unidos para definir resultados electorales, como el reconocimiento anticipado de su triunfo en 1994.

También mencionó los actos de represión contra movimientos sociales, en un contexto marcado por el levantamiento zapatista y la inestabilidad política tras el asesinato de Luis Donaldo Colosio. “¿Dónde estaba la democracia cuando se reprimía al pueblo?”, cuestionó.

Sheinbaum subrayó que los 36 años de neoliberalismo —desde Miguel de la Madrid hasta Zedillo— no buscaban transformar al país, sino preservar los privilegios de una élite. “Ellos defienden una falsa libertad: la libertad del mercado, mientras millones se mueren de hambre porque no se les paga un salario digno”, dijo con indignación.

Y lanzó un mensaje directo a la oposición: “Si no están de acuerdo con la democracia que existe hoy, es porque ya no les beneficia”. Para Sheinbaum, la verdadera democracia es la que permite que el pueblo elija, que los programas sociales lleguen a los más necesitados y que el Estado deje de ser un apéndice del capital.

“La verdadera libertad es la que vivimos hoy —concluyó—. El problema es si queremos volver al pasado autoritario, al pasado en donde, como decía el dicho, ‘por el bien de todos, primero los ricos’”.

En medio de una polarización creciente, la presidenta eligió no solo defender su gobierno, sino redefinir qué significa democracia en el México del siglo XXI: no como un discurso abstracto, sino como justicia material, participación popular y soberanía frente al poder económico.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí