En una confrontación sin precedentes, la presidenta Claudia Sheinbaum desmonta las excusas de Ricardo Salinas Pliego y exige el pago inmediato de una deuda fiscal que supera los 74 mil millones de pesos, acumulada desde 2008.
La mañana del martes en Palacio Nacional se convirtió en un escenario de justicia fiscal. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo no titubeó al responder a la reciente carta pública de Ricardo Salinas Pliego, dueño de Grupo Salinas, en la que el empresario afirmaba haber tenido un supuesto acuerdo con el gobierno de Andrés Manuel López Obrador para regularizar su deuda con el Servicio de Administración Tributaria (SAT).
“Nunca se llegó a ningún acuerdo”, aseveró Sheinbaum con firmeza. “Y además, si hubieran querido pagar, pues hubieran pagado en ese momento”. La mandataria desmontó punto por punto las justificaciones del empresario, recordando que ni siquiera la mayor parte de la deuda data del actual gobierno, sino que se remonta a 2008, durante la presidencia de Felipe Calderón.
“Imagínense con la corrupción de antes —dijo con ironía—, y de todas maneras era tanto lo que se debía o tan fraudulento lo que hizo el Grupo Salinas, que desde entonces se les están cobrando esto que ellos hacían: utilizar las pérdidas de una empresa para evitar pagar impuestos”.
La presidenta fue clara: no se trata de un tema político, como Salinas Pliego intenta presentarlo, sino jurídico y tributario. “¿Quieren pagar? Paguen. No se necesita una mesa de negociación en lo oscurito, ninguna mesa técnica. Ya hubo muchas en el pasado. Si quieren pagar, que paguen. Nada les impide hacerlo, absolutamente nada”.
Sheinbaum destacó que el propio Grupo Salinas envió al SAT una carátula con los montos que reconocen adeudar —32 asuntos pendientes por 74 mil millones de pesos— y que ahora esperan una “reunión” para discutirlos. “No se requiere ninguna reunión —insistió—. Soliciten a su contador la línea de captura y hoy pueden pagar”.
Con un toque de humor histórico, la presidenta citó una frase icónica de la política mexicana: “Paga hoy, como diría aquel, hoy, hoy, hoy”, en clara alusión a Vicente Fox, cuyo eslogan electoral en el 2000 se ha vuelto viral en este nuevo contexto. Irónicamente, Fox ya expresó su apoyo a Salinas Pliego para una eventual candidatura en 2030.
La postura de Sheinbaum no solo reafirma el compromiso de su gobierno con la equidad fiscal, sino que envía un mensaje contundente a los grandes contribuyentes: el Estado no negociará impuestos en la sombra. “Ellos son los que están politizando el tema —concluyó—. No tiene nada que ver con la política. Es simple: toma chocolate, paga lo que debes”.
Mientras Salinas Pliego promete pagar “en menos de 10 días”, el país observa si las palabras se convierten en hechos… o si la justicia fiscal sigue siendo un privilegio para unos pocos.
