Un tren para las comunidades olvidadas: “El Tehuanito” conectará municipios del Istmo con movilidad digna, baja tarifa y desarrollo incluyente.
Este 30 de octubre, desde la tradicional Mañanera del Pueblo, el vicealmirante Octavio Sánchez Guillén, director del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec (CIIT), anunció una noticia que cambiará la vida de miles de habitantes del sureste mexicano: en diciembre de 2025 entrará en operación “El Tehuanito”, un tren de pasajeros suburbano diseñado para ser eficiente, económico y accesible, especialmente para quienes menos tienen.
Con una sonrisa de orgullo y mapas en mano, Sánchez Guillén explicó que este servicio ferroviario recorrerá 189 kilómetros a través de dos rutas estratégicas. “El Tehuanito” Norte unirá Uvero con Ixtepec, mientras que la ruta Sur conectará Unión Hidalgo con Salina Cruz, ambos en el estado de Oaxaca. “Será de lunes a viernes, con tarifas bajas y pensado para la gente trabajadora del Istmo”, subrayó.
Detrás de este anuncio hay cifras concretas: 16 estaciones están en construcción, con un avance general del 82.6%. Muchas de ellas se levantan en zonas rurales donde antes no existía ni transporte público formal. Para las comunidades indígenas zapotecas, mixes y binnizá, “El Tehuanito” no es solo un tren: es una puerta abierta a la educación, la salud y el empleo.
Pero el proyecto va más allá del transporte. El CIIT —eje central de la política de desarrollo del sur— atraviesa Veracruz, Oaxaca, Tabasco y Chiapas, conectando los puertos de Salina Cruz y Puerto Chiapas en el Pacífico con Coatzacoalcos y Dos Bocas en el Golfo. Ya se rehabilitaron las líneas Z y FA, que hasta la fecha han movilizado a 134,903 pasajeros y transportado más de 889,920 toneladas de carga. Además, la línea FA se integrará al Tren Maya en Palenque, creando una red ferroviaria nacional sin precedentes.
El desarrollo no se limita al acero y los rieles. El CIIT impulsa 14 Polos de Desarrollo para el Bienestar (PODEBI), zonas industriales con incentivos fiscales federales y estatales. De ellos, 9 ya están concesionados, 3 en proceso de adjudicación internacional y 2 en trámites finales. Estos polos buscan atraer inversión, generar empleos dignos y frenar la migración forzada.
Paralelamente, en coordinación con la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU), el Corredor ha iniciado 60 obras comunitarias que beneficiarán a 100,000 habitantes en 2025, entregado 400 viviendas escrituradas en Veracruz y Chiapas, y lanzado un programa de mejoramiento habitacional con 100 apoyos por un total de 400 millones de pesos.
“Esto no es solo infraestructura —dijo Sánchez Guillén—. Es justicia territorial. Es devolverle al Istmo su lugar en la historia de México”.
