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El montaje de Simón Levy que se desmoronó en Portugal”

Cuando la desinformación se disfraza de noticia, el gobierno de Sheinbaum expone la farsa mediática

En la mañana del viernes, durante su habitual conferencia mañanera, la presidenta Claudia Sheinbaum no pudo contener una risa irónica al ser cuestionada sobre uno de los episodios más surrealistas de la reciente ola de desinformación: el supuesto “atentado” contra Simón Levy, un personaje oscuro que se autodenomina empresario y que, según sus propias palabras, fue víctima de un ataque por parte de un “grupo extremista cercano a Morena”.

El periodista César Huerta, director del medio Polemón, le recordó a la mandataria que medios conservadores y figuras de la oposición habían difundido con insistencia la versión de que Levy se encontraba en Estados Unidos, específicamente en Washington, tras huir supuestamente de una amenaza real contra su vida. Sin embargo, la realidad era otra: según información del gabinete de seguridad nacional, Levy no estaba en suelo estadounidense, sino en Portugal, disfrutando de una cena en uno de los restaurantes más reconocidos del país europeo.

“La verdad es que nosotros no queríamos mencionar a esta persona, no es central en nuestra información”, aclaró Sheinbaum con tono de incredulidad. “Lo que pasa es que nos preguntaron aquí… y sólo dijimos que, de acuerdo con el gabinete de seguridad, está en Portugal”.

Pero la corrección no fue suficiente. A pesar de la confirmación oficial, la narrativa falsa continuó circulando en redes sociales y en programas de opinión conservadores, generando una ola de especulación infundada. “Y para colmo, en las redes salió que había grabado un mensaje diciendo que estaba en Washington… ¡y estaba en el restaurante más conocido de Portugal!”, dijo la presidenta entre risas, evidenciando lo absurdo del montaje.

Sheinbaum no dudó en señalar quiénes fueron los verdaderos impulsores de la campaña de desinformación: “Quien le dio vuelo a esto fueron algunos medios y los conductores. Le dieron vuelo a este invento que hizo él de lo que le había pasado”.

Con firmeza, reiteró el compromiso de su gobierno con la verdad: “Ni yo ni mi gobierno decimos mentiras. Pero éstas, aunque fueron dichas por Simón Levy, fueron reproducidas fuertemente por los medios conservadores”.

La mandataria concluyó con una postura clara: “Siempre vamos a decir la verdad, y si algún día nos equivocamos, también se reconoce”. Un mensaje directo en un contexto donde la manipulación informativa busca erosionar la confianza pública.

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