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Polémica en España: Diputada Defiende la Conquista y Ataca a Sheinbaum

El Discurso que Revivió Fantasmas Coloniales: Álvarez de Toledo vs. el Perdón Histórico

En el hemiciclo donde se debaten los destinos de España, una voz se alzó para desafiar la corriente de reconciliación histórica que recorre el Atlántico. Cayetana Álvarez de Toledo, diputada del Partido Popular, utilizó la tribuna del Congreso de los Diputados para lanzar una defensa apasionada de la conquista española de América, en un discurso que inmediatamente generó tensiones diplomáticas y reavivó viejas heridas coloniales.

“Aquella España solo merece agradecimiento”, afirmó la parlamentaria con una convicción que resonó en el silencio atónito de muchos de sus colegas. Su intervención, cargada de revisionismo histórico, justificó la empresa colonial argumentando que España se alió “con los bravos tlaxcaltecas para derrocar a una tiranía que practicaba el canibalismo”. Según su relato, los conquistadores no fueron opresores sino civilizadores que construyeron “universidades en el páramo y hospitales en la selva”, forjando lo que denominó “la hispanidad”.

El blanco directo de su diatriba fue el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, representante de un gobierno que el mes pasado hizo historia al reconocer, por primera vez, el daño causado por España a los pueblos indígenas durante la Conquista. Pero Álvarez de Toledo no se limitó a cuestionar esta posición oficial – en un giro sorpresivo, llevó el debate al presente inmediato y a la política mexicana.

Con una contundencia que traspasó fronteras, la diputada arremetió contra la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, vinculando su crítica histórica con la violencia actual. “La responsabilidad es individual, no colectiva, la tiene Sheinbaum por su política de abrazos a los narcos”, afirmó, en referencia al asesinato del alcalde mexicano Carlos Manzo. “Que pida ella perdón a los mexicanos y a la viuda de Carlos Manzo”, exigió, antes de rematar con una frase que selló su posición: “Acaben ya con esta farsa, hace 500 años la civilización avanzó en América y sigue avanzando a pesar de sus enemigos y, a pesar también, de ustedes”.

La respuesta del ministro Urtasun no se hizo esperar. Con calma pero con firmeza, acusó a la diputada de usar el debate histórico como pantalla para sus preferencias políticas contemporáneas. “A usted el debate del perdón, señora Álvarez de Toledo, le interesa bien poco”, señaló, “a usted lo que le molesta es que en México haya un Gobierno de izquierdas, porque usted lo que quisiera es que en México gobernara el señor Milei”.

El intercambio, que duró apenas minutos, condensó siglos de historia compartida y desencuentros. Mientras Álvarez de Toledo defendía un legado colonial como empresa civilizatoria, Urtasun representaba la posición de un gobierno que busca fortalecer los lazos con Latinoamérica desde el reconocimiento de los agravios históricos. El plenario del Congreso español se convirtió, así, en el escenario donde chocaron dos visiones irreconciliables de la historia y del presente de las relaciones entre España y América.

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