Desde la Mañanera, Sheinbaum defiende la autodeterminación de los pueblos mientras Honduras enfrenta tensión postelectoral
En una mañana marcada por la gravedad diplomática, la presidenta Claudia Sheinbaum se pronunció con firmeza contra cualquier forma de intervencionismo extranjero, en medio de una creciente crisis política en Honduras. Su declaración llegó en respuesta a la denuncia pública de su homóloga hondureña, Xiomara Castro, quien alertó sobre una “gesta de golpe de Estado” tras las elecciones presidenciales del 30 de noviembre.
Durante la Mañanera del Pueblo del lunes 16 de diciembre, Sheinbaum no solo expresó solidaridad con Castro, sino que reafirmó uno de los pilares históricos de la política exterior mexicana: la no intervención. “Nosotros siempre vamos a estar de acuerdo con la democracia, con que el pueblo de cada país elija al presidente o a la presidenta que decida. Siempre vamos a hablar en contra del injerencismo y de la intervención”, afirmó con tono sereno pero contundente.
La alerta en Honduras surgió tras la polémica decisión del expresidente estadounidense Donald Trump, quien otorgó un indulto a Juan Orlando Hernández, exmandatario hondureño condenado en Estados Unidos por narcotráfico. Castro denunció en su cuenta de X que Hernández —quien aún enfrenta procesos legales en su país— planea regresar a Honduras para “proclamar” al ganador de las elecciones en curso, apoyando al candidato derechista Nasry “Tito” Asfura, del Partido Nacional.
Este escenario ha encendido las alarmas en toda la región. En respuesta, Sheinbaum anunció que México, a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), mantendrá comunicación constante con el gobierno hondureño para monitorear la situación. Sin embargo, dejó claro que la solución debe surgir internamente, sin injerencia externa.
La presidenta mexicana también aprovechó el espacio para criticar otras formas de intervencionismo en el continente. En particular, se refirió a la líder opositora venezolana María Corina Machado, a quien acusó de “llamar a la intervención extranjera de Estados Unidos” en su país. “Una de ellas está llamando a la intervención extranjera —dijo Sheinbaum— y nosotros, por convicción y por Constitución, estamos en contra del intervencionismo y el injerencismo”.
Subrayó que, aunque es válido buscar apoyos internacionales para alcanzar soluciones pacíficas en momentos de crisis, la soberanía nacional es inviolable. “Estamos a favor de la autodeterminación de los pueblos, estamos a favor de la democracia, que se elija lo que el pueblo decida”, concluyó.
Su postura refleja no solo una línea ideológica coherente con la tradición diplomática mexicana, sino también una señal clara a aliados y adversarios en un contexto regional cada vez más polarizado. Mientras Honduras navega aguas turbulentas, México reafirma su compromiso con la no intervención —no como silencio, sino como respeto profundo a la voluntad popular.
