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Sheinbaum propone “Matria” para visibilizar el papel de las mujeres en la nación

Entre el lenguaje y la política: la polémica propuesta de Sheinbaum que dividió a México

En un acto político en Guanajuato, la presidenta Claudia Sheinbaum lanzó una frase que en cuestión de horas se convirtió en tendencia nacional: “Patria se escribe con A de mujer”. La declaración, hecha con tono reflexivo y simbólico, abrió el debate sobre el lenguaje inclusivo y la representación femenina en la narrativa nacional. Pero lo más polémico llegó después: Sheinbaum sugirió reemplazar la palabra “Patria” por “Matria”, como una forma de reconocer el rol histórico y cotidiano de las mujeres en la construcción del país.

La propuesta no surgió de la nada. El término “Matria”, aunque ausente del diccionario de la Real Academia Española, ha sido utilizado por décadas por escritoras como Isabel Allende, activistas feministas y pensadoras latinoamericanas para designar una nación entendida desde la mirada, el cuidado y la resistencia femenina. Sheinbaum lo presentó no como una imposición, sino como una herramienta de inclusión lingüística: “El lenguaje también puede ser una forma de visibilizar lo que históricamente ha sido invisibilizado”, explicó ante una audiencia compuesta en su mayoría por jóvenes.

La reacción en redes sociales fue inmediata y polarizada. Por un lado, miles de usuarios —especialmente mujeres— celebraron el gesto simbólico: “Es hora de nombrar lo que somos”, escribió una usuaria en X. “La Patria también nos parió a nosotras”, añadió otra en Instagram. Pero por otro, voces críticas cuestionaron la pertinencia del debate en un contexto de inseguridad, inflación y violencia de género. “¿En serio es esto lo urgente?”, se leía en múltiples comentarios. “Mientras nos matan, hablan de cambiar palabras”, replicó una usuaria con dolor.

Aunque Sheinbaum no propuso una reforma legal ni un cambio constitucional —sino una reflexión cultural—, la discusión trascendió lo lingüístico. Para sus detractores, fue un ejemplo de “activismo simbólico” que distrae de problemas estructurales. Para sus simpatizantes, fue un acto de reivindicación histórica en un país donde el machismo sigue arraigado en instituciones y discursos.

Curiosamente, la propuesta revive un debate que ha recorrido América Latina durante décadas. En Chile, Argentina y Colombia, el término “Matria” ha aparecido en poesía, ensayos y movimientos sociales. Pero en México, donde el nacionalismo se ha construido en torno a símbolos masculinos —desde los héroes de la Independencia hasta el discurso revolucionario—, la idea choca con una identidad profundamente patriarcal.

Más allá de la polémica, lo cierto es que Sheinbaum logró lo que pocas veces consigue la política: hacer que millones de personas hablen de lenguaje, género y nación. Y aunque “Matria” no figure en la RAE, ya está en el imaginario colectivo. Al menos por ahora.

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