La mentira en prime time: cómo TV Azteca manipuló a un experto para culpar al gobierno
La tragedia del Tren Interoceánico, con su saldo de 13 vidas perdidas y 98 personas heridas, no solo desató una carrera por ayudar, sino también por culpar. En esta última pista, TV Azteca, propiedad del empresario Ricardo Salinas Pliego, aceleró a fondo. Sus noticieros presentaron lo que parecía ser un golpe periodístico definitivo: un ingeniero ferroviario británico, Gareth Dennis, había advertido desde 2023 sobre los riesgos de un accidente en esa misma línea. La narrativa era poderosa y se esparció como pólvora en redes sociales y entre comentaristas de oposición: el gobierno había ignorado las alertas técnicas. Solo había un problema: era falsa.
El reportaje del canal del Ajusco se basaba en un tuit antiguo de Dennis donde el experto señalaba, de manera genérica, que algunos trenes del Corredor Interoceánico estaban diseñados para otro tipo de vías y había falta de señalización. Sin embargo, la clave que TV Azteca omitió o distorsionó fue que el tren que descarriló el pasado domingo no era uno de los señalados en esa publicación de 2023. El propio Dennis, al ver su nombre y sus palabras siendo utilizadas para construir una acusación específica que no había hecho, no tardó en reaccionar.
Con la precisión de un ingeniero y la ironía de quien ha sido manipulado, Gareth Dennis tomó su cuenta de X para desmantelar la falacia. Primero, compartió una captura de pantalla del perfil de “Fuerza Informativa Azteca”, que se autoproclama “la fuente más confiable para entender los hechos”. Añadió un escueto y contundente comentario: “Aparentemente no, huh”. El mensaje era claro: la fuente en la que el medio basaba su titular principal los desautorizaba.
Pero no se detuvo ahí. En mensajes posteriores, el especialista fue más explícito, dejando sin lugar a dudas la mala fe del medio: “No han transmitido con precisión lo que he dicho, de hecho, todo lo contrario: han utilizado algunas de mis palabras para engañar a la gente”, escribió. La denuncia era directa: no se trataba de un error de interpretación, sino de una manipulación deliberada para ajustar los hechos a una narrativa política preexistente.
La reacción en redes no se hizo esperar. Numerosos usuarios compararon el nivel de desinformación de TV Azteca con el de cadenas como Fox News en Estados Unidos, señalando un patrón de sensacionalismo y parcialidad. Mientras tanto, la televisora, lejos de rectificar o aclarar el error ante la desautorización pública de su propia fuente, mantuvo el reportaje en su narrativa, optando por el silencio frente a la evidencia. Hasta el cierre de esta crónica, no hubo retractación.
Este episodio revela más que un error periodístico; exhibe la mecánica de una maquinaria que prioriza el impacto político sobre la verdad, incluso a costa de la credibilidad y del respeto a las víctimas, cuyas muertes fueron instrumentalizadas dos veces: primero como argumento y luego como escenario para una mentira mediática.
