La cadena MVS Radio da un giro estratégico y termina su relación con Manuel López San Martín, figura vinculada a la ultraderecha y a TV Azteca, en busca de una nueva identidad informativa centrada en negocios.
En un movimiento que ha generado revuelo en los círculos mediáticos y políticos, MVS Radio anunció este martes la salida de Manuel López San Martín, conductor y columnista con amplia presencia en redes sociales y en la televisión abierta a través de TV Azteca, propiedad del empresario Ricardo Salinas Pliego. La decisión forma parte de una “renovación integral” de su barra de opinión y programación vespertina, que entrará en vigor el lunes 5 de enero de 2026.
En un comunicado oficial, la cadena explicó que esta separación responde a “un proceso de evolución y fortalecimiento de contenidos, derivado de una evaluación integral de resultados”. Sin mencionar directamente los bajos niveles de audiencia —rumor que circula con fuerza en redes sociales—, MVS enfatizó que su nuevo rumbo se centrará en información empresarial, económica y de negocios, con un “perfil informativo ágil y dinámico” diseñado para atender las demandas de su audiencia actual.
López San Martín, conocido por sus posturas alineadas con la ultraderecha mexicana, sus críticas recurrentes a movimientos sociales y su defensa incansable del modelo económico promovido por Salinas Pliego, había sido una de las voces más polémicas y visibles de la franja vespertina de MVS. Su estilo confrontativo y su cercanía ideológica con el ecosistema de TV Azteca lo convirtieron en figura tanto admirada como cuestionada.
La cadena evitó profundizar en las razones específicas de su salida, limitándose a publicar una escueta carta de agradecimiento: “MVS Radio agradece a Manuel López San Martín su valiosa colaboración durante este periodo y le desea el mayor de los éxitos en sus futuros proyectos profesionales”. El mensaje, cuidadosamente redactado, evita cualquier insinuación de conflicto, pero no logra apagar las especulaciones.
En redes sociales, usuarios han señalado que el programa de López San Martín venía registrando ratings históricamente bajos, especialmente en comparación con otras franjas de la misma cadena. Algunos analistas consideran que MVS busca distanciarse del tono polarizante que ha caracterizado a gran parte del contenido pro-Salinas en los últimos años, apostando por un periodismo más técnico y menos ideologizado.
Este cambio también se interpreta como una adaptación a las nuevas tendencias de consumo mediático. Con una audiencia cada vez más interesada en datos concretos, análisis de mercados y noticias útiles para la toma de decisiones económicas, MVS parece apostar por relevancia sobre ruido.
Mientras tanto, el futuro de López San Martín permanece en el aire. Aunque mantendría su espacio en TV Azteca, su salida de una cadena histórica como MVS —con más de 80 años de trayectoria en la radio mexicana— representa un golpe simbólico. Para muchos, marca el inicio de una reconfiguración del mapa mediático en México, donde incluso las voces más alineadas con grandes fortunas empiezan a ser cuestionadas por su impacto real en la audiencia.
La nueva programación vespertina de MVS, cuyos nombres aún no se han revelado, promete “información de valor” sin sesgos partidistas. Si logra conectar con el público sin sacrificar rigor, podría redefinir no solo su identidad, sino también el estándar del debate público en la radio mexicana.
