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Zohran Mamdani: el primer alcalde migrante musulmán de Nueva York asume en la medianoche del cambio de era

En una ceremonia simbólica bajo tierra, Zohran Mamdani jura el cargo en la icónica estación Old City Hall, marcando el inicio de una nueva era en la política neoyorquina.

A la medianoche del 1 de enero de 2026, mientras millones celebran el Año Nuevo, Zohran Mamdani hará historia al convertirse en el primer alcalde migrante y musulmán de Nueva York. Pero su juramento no ocurrirá en el Ayuntamiento ni en un salón protocolario: tendrá lugar en la estación Old City Hall, una joya arquitectónica del metro neoyorquino clausurada desde los años 50 y accesible solo mediante visitas especiales. El lugar no es casual: elegido para rendir homenaje a los trabajadores esenciales que mantienen viva a la ciudad, desde operarios del metro hasta repartidores y limpiadores.

Este acto íntimo y simbólico da paso a una jornada pública sin precedentes: la “Inauguración de una Nueva Era”, una celebración masiva que se extenderá por Broadway con música, discursos y la presencia de alrededor de 4,000 invitados, mientras decenas de miles más podrán seguir el evento en pantallas gigantes y zonas de visión gratuita. Entre los oradores destacados estarán la congresista Alexandria Ocasio-Cortez y el senador Bernie Sanders, figura que Mamdani ha declarado como su principal inspiración política.

A sus 34 años, Mamdani —exlegislador estatal nacido en Uganda y criado en Queens— logró una victoria contundente en las urnas con más de 2 millones de votos, superando a rivales como Andrew Cuomo y Curtis Sliwa. Su campaña se construyó sobre tres pilares: congelación de alquileres, transporte público gratuito y guarderías accesibles, propuestas que resonaron profundamente en una ciudad marcada por la desigualdad y el alto costo de vida.

La elección de Old City Hall como escenario del juramento refuerza su mensaje: el poder viene de abajo, del subsuelo que sostiene la metrópoli. La estación, con sus bóvedas de azulejos y arcos de hierro forjado, ha permanecido en silencio durante décadas. Ahora, en la medianoche que marca el inicio de su mandato, será testigo de un giro histórico en la política estadounidense.

Según la ley neoyorquina, el cargo de alcalde comienza exactamente el 1 de enero, y la tradición del juramento a medianoche evita cualquier vacío de poder en la ciudad más poblada del país. Tras el acto subterráneo, Mamdani realizará un juramento público en el Ayuntamiento, seguido de su traslado a Gracie Mansion, la residencia oficial de los alcaldes en el Upper East Side, dejando atrás su modesto apartamento en Astoria.

Su equipo de transición recaudó 2.6 millones de dólares de casi 30,000 donantes individuales, superando cualquier inauguración desde 2001. Esta financiación ciudadana, según destacan sus asesores, subraya su compromiso con un gobierno abierto, participativo y alejado de grandes intereses.

Con Mamdani, Nueva York no solo elige un nuevo alcalde, sino que reafirma su identidad como crisol de migrantes, diversidad y progresismo urbano. Y lo hace, por primera vez, con el Corán —o el texto sagrado que elija— en una mano y la llave del metro en la otra.

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