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Expertos alertan: tras Venezuela, México está en la mira de Trump

Analistas internacionales advierten que la operación en Venezuela marca el regreso de una doctrina imperial en EE.UU., y México —aunque no espere una invasión a lo Normandía— podría enfrentar operaciones militares “quirúrgicas” si no se alinea plenamente con Washington

Ciudad de México, 11 de enero de 2026 — El viejo refrán latinoamericano resuena con urgencia: “Cuando las barbas de tu vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar”. Tras el secuestro del presidente venezolano Nicolás Maduro en una operación militar estadounidense que derribó la fachada de la soberanía en Caracas, expertos en seguridad internacional advierten que México no puede bajar la guardia.

Víctor Hernández, maestro en Seguridad Internacional por el King’s College de Londres y director del Instituto Latinoamericano de Estudios Estratégicos, lo afirma sin ambigüedades en entrevista con Sputnik: “México debe tomar con seriedad lo acontecido en Venezuela. Un escenario de intervención militar de EE.UU. en su territorio —aunque sea muy focalizada contra el narco— es probable”.

Para Hernández, la captura de Maduro y su esposa Cilia Flores no fue un acto aislado, sino una declaración de intenciones. “Definitivamente lo de Venezuela fue una manifestación pública y notoria de las pretensiones coloniales de EE.UU. en el continente”, sostiene. Y subraya que esto forma parte de una “reactivación de la Doctrina Monroe”, ahora con un lenguaje abiertamente imperialista: “Se viene una época muy nociva de imperialismo”.

El analista recuerda que Donald Trump ya ha señalado a México como un “narcoestado” y ha amenazado con actuar si no se cumple con sus demandas en seguridad, migración y comercio. “Si México no coopera al más alto nivel o no sigue medidas como los aranceles a productos chinos, sí creo que estaremos en la lista”, advierte. Y no es solo retórica: Colombia y su presidente Gustavo Petro ya están en la mira, con Trump llamándolo abiertamente “narcotraficante”.

Pero, ¿qué forma tomaría una intervención en México? Aquí, la respuesta es más sutil. John Callery, exjefe de la DEA en operaciones contra carteles con nexos en México, descarta una invasión masiva: “No van a invadir como en Normandía. Siempre supimos dónde vivían los hijos del Chapo”. Sin embargo, reconoce que operaciones “quirúrgicas” son factibles: redadas selectivas, extracciones de alta precisión, o ataques a celdas criminales desde el aire.

Lo peligroso, señala Callery, no es la operación en sí, sino sus “grandes implicaciones y consecuencias políticas”. Porque aunque sea “contra el narco”, violaría la soberanía mexicana, erosionaría la legitimidad del Estado y podría desencadenar una crisis institucional sin precedentes.

Hernández insiste en que esto no es nuevo: “Es un refrito de las operaciones de la DEA y la Marina en los 70 y 80 en el Caribe”. Pero ahora hay un factor inédito: un presidente que celebra el saqueo de recursos ajenos y declara que “EE.UU. controlará Venezuela”. En ese contexto, México no está a salvo por su tamaño o su economía, sino por su capacidad de negociación.

Aún así, el mensaje es claro: la era del respeto al derecho internacional ha terminado. América Latina vuelve a ser un campo de experimentación del poder estadounidense, como en los tiempos de la Guerra Fría. Y si Venezuela fue la prueba, México podría ser el próximo laboratorio.

La pregunta ya no es “¿Podría pasar?”, sino “¿Qué hará México para evitarlo?”. Porque, como dice el refrán, cuando el vecino arde, el fuego no perdona cercas.

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