Ícono del sitio Nenka media

Luisa Alcalde acusa a la derecha: “Quieren que México también sea intervenido”

Desde las redes sociales, la presidenta nacional de Morena, Luisa María Alcalde Luján, arremete contra la derecha mexicana por celebrar la invasión a Venezuela y exige respeto a la soberanía como principio constitucional y pilar de la paz internacional

Ciudad de México, 11 de enero de 2026 — En medio de una polarización política que se extiende más allá de las fronteras nacionales, Luisa María Alcalde Luján, presidenta nacional del partido oficialista Morena, lanzó una dura crítica contra la derecha mexicana, a la que acusó de “antipatriotismo” por su postura frente a la reciente invasión militar de Estados Unidos en Venezuela y el secuestro del presidente Nicolás Maduro.

En un mensaje contundente publicado en sus redes sociales, Alcalde no solo reafirmó el respaldo de su partido a la postura de la presidenta Claudia Sheinbaum —que ha condenado la operación como una violación a la soberanía—, sino que denunció que sectores de la oposición “han aplaudido y defendido” la intervención estadounidense. “Dejan ver su deseo de que México también pudiera ser intervenido”, escribió, subrayando que esta actitud revela una disposición peligrosa: subordinar la soberanía nacional a intereses externos.

La líder morenista recordó que el principio de autodeterminación de los pueblos no es una ocurrencia ideológica, sino un mandato constitucional mexicano reconocido también por la Carta de las Naciones Unidas y la Organización de los Estados Americanos (OEA). “Por cierto, principios que la derecha refiere cuando les conviene, pero ignoran cuando les estorba”, señaló con ironía.

Alcalde Luján evocó la historia reciente de América Latina para reforzar su argumento: “Son muchos los eventos en la historia del mundo y de América Latina que confirman que las intervenciones nunca abonan a la democracia, a la estabilidad ni al bienestar de los pueblos. Todo lo contrario”. En una clara alusión a las invasiones en Guatemala, Chile, Panamá o Irak, la dirigente sentenció que la imposición jamás ha sido vía legítima para la paz.

Y fue más allá: “Ningún país es juez del mundo y ninguna nación tiene derecho a intervenir militarmente a otra. Los pueblos deben ser libres para decidir su propio destino”. Una frase que, en boca de una representante del partido en el gobierno, no solo defiende a Venezuela, sino que reafirma la identidad soberana de México en un contexto en que Donald Trump amenaza con operaciones similares en suelo nacional.

Pero su mensaje también tuvo un tono interno: Morena no participará en “guerras narrativas ni campañas digitales de odio”. En un momento en que las redes se dividen entre celebraciones y condenas, Alcalde trazó una línea ética: “Defendemos la paz, el diálogo, la soberanía y la autodeterminación de los pueblos”.

Esta intervención no es solo política; es ideológica. Mientras la derecha mexicana justifica la acción de EE.UU. como un golpe contra un “régimen dictatorial”, Morena insiste en que el derecho internacional no se negocia con base en simpatías o antipatías. Porque, como ha repetido Sheinbaum, “en México manda el pueblo” —y el pueblo no aceptará que otro decida su destino.

Y si en Caracas secuestran presidentes, en México, advierte Alcalde, la respuesta será firmeza, no sumisión. Porque la soberanía no es un bien negociable: es el alma de la nación.

Salir de la versión móvil