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Sheinbaum tunde a Sarmiento: “No se puede borrar al neoliberalismo de la historia”

En su conferencia mañanera, la presidenta Claudia Sheinbaum rechaza el llamado del columnista Sergio Sarmiento a “dejar de hablar del pasado” y defiende que recordar las políticas neoliberales es clave para entender los problemas actuales y celebrar los avances de la Cuarta Transformación

Ciudad de México, 12 de enero de 2026 — El Salón Tesorería del Palacio Nacional fue escenario de una defensa apasionada de la memoria histórica. La presidenta Claudia Sheinbaum no dudó en “tundir”, como ella misma dijo, al reconocido columnista Sergio Sarmiento, tras una reciente columna en la que criticó a los gobiernos de la Cuarta Transformación (4T) por “no saber gobernar” y les exigió “dejar de hablar del pasado”.

Durante su conferencia mañanera, al ser cuestionada por el periodista César Huerta, Sheinbaum respondió con firmeza: “No puede uno olvidar la historia. No puede uno decir que no se puede hablar de Salinas de Gortari, o de Zedillo, o de Fox y el desafuero, o de Calderón y García Luna, porque si dejaron una secuela en el país”. La mandataria subrayó que los males estructurales actuales —la violencia, la desigualdad, la inseguridad— tienen raíces profundas en las políticas neoliberales de los últimos 36 años.

Y fue contundente al señalar que Sarmiento busca “lavarle la cara” a Felipe Calderón, cuyo gobierno, recordó, estuvo marcado por el estallido de la guerra contra el narco, la colusión con el exsecretario García Luna —hoy preso en EE.UU. por narcotráfico— y un aumento sin precedentes en los homicidios. “No se puede borrar eso de la historia porque es precisamente lo que nos ha llevado a donde estamos”, afirmó.

Pero Sheinbaum no solo defendió el pasado: celebró el presente. Con datos en mano, destacó los logros de la 4T: la reducción histórica de la pobreza, la disminución de 37% en los homicidios dolosos y el crecimiento de la clase media, cifras respaldadas incluso por el Banco Mundial. “No es una cifra nuestra, es del Banco Mundial”, insistió, para desmontar las narrativas de la oposición.

Y reveló la verdadera razón del enojo de la derecha: “Como les afectó eso que dijimos aquí… aseguraban que con la 4T se ‘destruiría’ la clase media porque lo que quería el gobierno es que ‘hubiera más pobres para seguir gobernando’”. Una acusación, dijo, que los datos han desmentido.

Al final, Sheinbaum volvió al mensaje central: “¿Qué queremos? Que no haya pobreza en México, que haya bienestar, que haya desarrollo. Hay que avanzar todavía más”. Pero para avanzar, explicó, es necesario mirar atrás. Porque solo reconociendo los errores del neoliberalismo —la privatización, la desregulación, la militarización— es posible construir un país más justo.

En un momento en que sectores conservadores insisten en “mirar al futuro” sin rendir cuentas, la presidenta no solo reafirma la identidad de la 4T: convierte la memoria histórica en un acto de justicia social. Porque, como dijo sin titubear, olvidar el pasado no es progreso: es complicidad.

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