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Sheinbaum desmiente y se burla de medios que inventaron que Trump le colgó el teléfono

Fake news diplomática: cómo una llamada breve se convirtió en “ruptura” por intereses mediáticos

En medio de la vorágine informativa de la Mañanera del Pueblo, la presidenta Claudia Sheinbaum no solo desmintió una noticia falsa: se rió de ella. Con una sonrisa irónica, abordó las versiones publicadas por medios afines a la oposición —entre ellos Atypical TeVe, vinculado al publicista del PRIAN, Carlos Alazraki— que aseguraron sin pruebas que su reciente llamada con el presidente estadounidense Donald Trump había sido “tensa”, “poco amable” e incluso que Trump le “colgó el teléfono”.

“Por cierto, me dio mucha risa”, confesó Sheinbaum, visiblemente divertida ante la narrativa fabricada. “No sé qué medio… bueno, sí sé, pero no lo voy a decir, dijo que me había colgado el teléfono. Como dije que fue una llamada breve, ya es toda la interpretación alrededor”. Y aclaró con firmeza: “No, se despidió de manera muy amable y me dijo: ‘nos llamamos pronto’”.

La mandataria subrayó que la conversación, aunque corta, fue cordial y constructiva, en línea con la relación diplomática que México mantiene con Estados Unidos, especialmente en temas estratégicos como el T-MEC, la seguridad fronteriza y la cooperación energética. Además, adelantó que espera una nueva reunión —telefónica o presencial— con Trump en las semanas posteriores al 20 de enero, fecha en que el mandatario estadounidense cumplirá un año en el cargo y, según Sheinbaum, “tiene muchas ocupaciones”.

Detrás de la falsa narrativa, analistas señalan una intención clara: desestabilizar la imagen de la presidenta y sembrar dudas sobre su capacidad para manejar relaciones internacionales. En un contexto donde la oposición busca debilitar la Cuarta Transformación, cualquier grieta —aunque sea inventada— se convierte en arma política.

Pero Sheinbaum no cayó en la trampa. En lugar de enfadarse, usó el humor como escudo y la verdad como espada. Su reacción no solo desmontó la mentira, sino que expuso la ligereza de ciertos medios que priorizan la agenda política sobre la verificación. Mientras Atypical TeVe y otros canales especulaban con dramatismo, la realidad era mucho más sencilla: dos líderes hablaron brevemente, con respeto mutuo, y acordaron seguir en contacto.

En un mundo donde las fake news viajan más rápido que los hechos, la presidenta optó por una estrategia poderosa: la transparencia acompañada de ironía. Y en ese gesto, no solo defendió su credibilidad, sino la de la diplomacia mexicana.

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