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Archivos de Epstein revelan nombres de magnates y expresidentes mexicanos

Del correo electrónico al escándalo: Los rastros mexicanos en la telaraña de Jeffrey Epstein

La liberación de los archivos del Departamento de Justicia de Estados Unidos sobre el fallecido delincuente sexual Jeffrey Epstein ha abierto una caja de resonancias que cruza fronteras. Más allá de las figuras estadounidenses, los documentos proyectan una sombra sobre el poder económico y político de México, incluyendo nombres de algunos de sus personajes más influyentes. La advertencia oficial es clara: su aparición en los registros no implica necesariamente participación en actividades ilícitas. Sin embargo, el solo hecho de que sus nombres figuren en la órbita documental de Epstein es suficiente para encender interrogantes y alimentar un escándalo de dimensiones globales.

La crónica de estas menciones comienza en el mundo de los negocios. Aparecen los magnates Ricardo Salinas Pliego, Carlos Slim Helú, María Asunción Aramburuzabala, el fallecido Emilio Azcárraga Milmo y su exesposa Paula Cussi. Los documentos, presentados como evidencia en los casos relacionados con Epstein, muestran interacciones aparentemente mundanas. Slim, el hombre más rico de América Latina, es mencionado en un correo electrónico de 2010 enviado desde la cuenta de Epstein, donde alguien bromea: “¿Debería casarme contigo o con Carlos Slim?”. Salinas Pliego aparece en un correo de 2011 del empresario John Brockman, que parece una invitación a un evento. Aramburuzabala es citada como asistente a una ópera, y Azcárraga Milmo es mencionado en una conversación sobre un departamento comprado por su exesposa, descrita como “una querida amiga”.

Pero la crónica se vuelve más compleja cuando la lista se extiende a la esfera política. Los nombres de tres expresidentes de México emergen de los folios: Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo y Enrique Peña Nieto. Salinas de Gortari figura en un correo de Epstein de 2016 donde menciona haberlo conocido “en la cena de multimillonarios” y comenta sobre un proyecto inmobiliario. Zedillo aparece en un documento titulado “Familias Illuminati y sus asociadas”, una lista que mezcla figuras sin conexión explícita con los crímenes de Epstein. Peña Nieto es mencionado en documentos relacionados con su campaña presidencial de 2012, aparentemente en listados de contactos o mandatarios de la época.

A este elenco se suma un nombre de un perfil distinto pero notorio: el del escritor y exdiplomático Andrés Roemer, prófugo de la justicia mexicana por acusaciones de agresión sexual. Su inclusión vincula indirectamente el caso Epstein con otro escándalo de abuso en México. La narrativa que surge de estos documentos no es de culpabilidad probada, sino de proximidad documental a una red infame. La crónica que los archivos cuentan es la de un hombre, Epstein, cuya telaraña de contactos incluía, al menos nominal o socialmente, a algunas de las figuras más poderosas de México, dejando una pregunta abierta sobre la naturaleza real de esos vínculos en un caso que sigue sacudiendo al mundo.

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