Irán lleva a EE.UU. e Israel ante la ONU: “Esto es una guerra contra el derecho internacional”

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El embajador persa denuncia en sesión de emergencia del Consejo de Seguridad que el ataque conjunto dejó cientos de civiles heridos y viola la soberanía nacional

El representante de Irán ante Naciones Unidas subió al estrado con una denuncia que retumbó en la sala del Consejo de Seguridad. Amir Said Iravani no vino a negociar. Vino a acusar. Ante los delegados de las potencias mundiales, desgranó una a una las pruebas de lo que calificó como una agresión armada contra su país, ejecutada por Estados Unidos e Israel en violación de todas las normas que rigen la convivencia internacional.

La sesión tenía carácter de emergencia. Y el tono del diplomático, también. Iravani señaló directamente a Washington y Tel Aviv como responsables de un ataque que, según sus palabras, no tuvo justificación alguna. Pero no se limitó a la denuncia política: aportó cifras. Cientos de civiles iraníes resultaron heridos por los bombardeos, dijo, convirtiendo el conflicto militar en una tragedia humanitaria con nombres y apellidos.

El embajador fue más allá. Puso sobre la mesa las declaraciones públicas de Donald Trump y Benjamin Netanyahu, quienes habían manifestado abiertamente su intención de promover un cambio de sistema en Irán. Para Teherán, esas palabras no son retórica vacía: son la confesión de un plan premeditado para vulnerar la soberanía de la nación persa. “Evidencian una violación”, sentenció Iravani, vinculando los discursos políticos con los misiles que ya han caído sobre territorio iraní.

La intervención del diplomático construyó un relato jurídico y político destinado a la historia oficial del Consejo. Pero detrás de las formas protocolares, lo que se escuchó fue la voz de un país que se siente acorralado y que ha decidido llevar su causa al máximo tribunal político del mundo. Iravani no utilizó medias tintas: lo que está ocurriendo, afirmó, no es un enfrentamiento menor ni una escaramuza fronteriza. Es una agresión armada. Es una guerra contra el derecho internacional.

Los representantes de Estados Unidos e Israel escucharon en silencio. No hubo réplica inmediata en la sala. Pero el mensaje ya estaba lanzado: Irán considera que el tablero ha cambiado y que las reglas del juego han sido rotas por quienes dicen defenderlas. La comunidad internacional, representada en esos 15 miembros del Consejo, quedó como testigo de una acusación que busca trascender el campo de batalla para instalarse en el terreno de la legitimidad global.

Mientras Iravani hablaba, fuera de la sala seguían llegando informes de nuevos movimientos militares en la región. Los misiles, mientras tanto, no esperan resoluciones. Pero Irán ha decidido que esta guerra no se libra solo con proyectiles: también se combate con palabras ante el tribunal de la opinión mundial. La pregunta que flota en los pasillos de Naciones Unidas es si esa batalla diplomática podrá detener lo que en el terreno ya parece imparable.

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