El secretario de Seguridad aclara que el operativo en el velorio del líder del CJNG respondió a los disturbios previos y no a una custodia del capo, mientras confirma que el cuerpo sí correspondía a Nemesio Oseguera Cervantes.
El cuerpo velado en Jalisco sí era de “El Mencho”. La confirmación oficial llegó este viernes de boca del secretario de Seguridad, Omar García Harfuch. Pero lo que generó controversia no fue la identidad del occiso, sino las imágenes que circularon en redes sociales: fuerzas federales desplegadas cerca del lugar del funeral. La interpretación ciudadana fue inmediata: el gobierno escoltó al capo hasta su última morada. Harfuch lo negó rotundamente.
Desde la conferencia matutina encabezada por Claudia Sheinbaum en Jalisco, el funcionario enfrentó las preguntas de una reportera que puso sobre la mesa las imágenes virales. En ellas se observaba presencia de Guardia Nacional y autoridades estatales en las inmediaciones del velorio. La pregunta fue directa: ¿por qué custodiar el funeral de quien sembró violencia?
Harfuch explicó el contexto. Días antes del velorio, Jalisco había vivido bloqueos, disturbios e incendio de vehículos como reacción a la captura de Oseguera Cervantes en Tapalpa. El operativo desplegado, aseguró, no tenía como objetivo escoltar al capo, sino proteger a la ciudadanía ante el riesgo de nuevos estallidos de violencia.
“Este operativo fue precisamente para proteger a la ciudadanía”, insistió el secretario. Detalló que participaron elementos de la Guardia Nacional y autoridades estatales de Jalisco, en coordinación con otras corporaciones. El objetivo era claro: evitar que la zona se convirtiera en un foco de disturbios y garantizar la seguridad de quienes habitan cerca del lugar del velorio.
La periodista también preguntó si habría vigilancia permanente en el panteón donde fue enterrado “El Mencho”, considerando que algunas personas han acudido por curiosidad. Harfuch fue tajante: el operativo fue temporal. “No hay un operativo como tal para proteger el panteón o algo específico en ese lugar”, aclaró.
Pero las preguntas no se detuvieron ahí. La reportera también cuestionó al secretario sobre las llamadas “narconóminas”, documentos donde presuntamente se registraban pagos a autoridades y gastos operativos del CJNG. Harfuch confirmó que, como en cualquier caso donde hay denuncia o indicios, se abre una investigación formal.
Sin embargo, el funcionario no pudo precisar cuántos municipios o autoridades de la zona de Tapalpa y alrededores están bajo indagatoria. “Siempre que hay alguna denuncia o que se inicia alguna carpeta de investigación, se investiga”, dijo, dejando claro que las pesquisas sobre las finanzas del cártel seguirán su curso sin revelar por ahora nombres o números.
El gobierno escoltó a “El Mencho” hasta su tumba, dijeron las redes. Harfuch respondió: escoltamos a los ciudadanos para que la violencia no los alcanzara. El cuerpo del capo ya descansa, pero las preguntas sobre la presencia federal en su funeral y las investigaciones sobre sus cómplices institucionales apenas comienzan.
