La presidenta destaca avances en igualdad tras marcha del 8M con 100 mil asistentes; anuncia homenajes a mujeres militares, médicas, científicas e indígenas durante marzo para visibilizar su lucha.
“No hay camino distinto que el de la 4T”. La frase de Claudia Sheinbaum resonó en la Mañanera como una declaración de principios. En el marco del Día Internacional de la Mujer, la presidenta vinculó la lucha por la igualdad de género con el proyecto de transformación que encabeza. Su mensaje fue claro: justicia social y derechos de las mujeres son parte de un mismo objetivo.
La conferencia de este lunes arrancó con un balance de las movilizaciones del 8M. Sheinbaum reportó que en todas las entidades las marchas fueron pacíficas. En la Ciudad de México, calculó, unas 100 mil mujeres salieron a las calles para exigir alto a la violencia y otras demandas legítimas.
Pero hubo un “grupo muy pequeño”, dijo, que intentó generar violencia. La presidenta fue específica: muchos de los involucrados en actos violentos eran hombres, personas cuyo propósito en la marcha no se entendía. “Realmente muy minoritario”, acotó, desmarcándose de esas formas de protesta.
Sheinbaum aprovechó la ocasión para anunciar una serie de reconocimientos a mujeres durante marzo. El primero ocurrió el propio 8 de marzo, con un homenaje a integrantes de las fuerzas armadas. Un sector, dijo, que pocas veces ha sido visibilizado.
“¿Por qué decidimos ir con las mujeres de las fuerzas armadas? Es un reconocimiento. Igual vamos a hacer reconocimiento a mujeres médicas, a mujeres científicas, a vecinas, a indígenas”, adelantó.
La presidenta destacó el simbolismo de que por primera vez en la historia del México independiente haya una mujer en la titularidad del Ejecutivo. Pero advirtió: “Más que un esfuerzo personal, es la lucha de las mujeres mexicanas por alcanzar distintos espacios en la vida pública”.
Citó datos de la OCDE para respaldar los avances: México es el país con más mujeres en el Congreso, primer lugar entre los miembros del organismo, gracias a la legislación que establece 50% de representación femenina. El promedio global es 34%.
Los avances en el ámbito político, sin embargo, contrastan con las deudas en otros terrenos. Sheinbaum reconoció que hay que seguir abriendo brechas. Y ahí insertó su reflexión más política: “Nos tocó un momento en donde debemos demostrar los resultados de la transformación. Hay sectores de poder que no les gusta”.
El reto, dijo, es doble para una mujer presidenta. “A veces a las mujeres nos piden el doble que a los hombres para poder mostrar lo que un varón ha hecho en la historia”. Pero aseguró que lo están demostrando, junto con la jefa de Gobierno y las gobernadoras.
La 4T, insistió, no es solo un proyecto político, sino una lucha por la justicia en distintos ámbitos: social, educativo, sanitario y de género.
Reconocer a las mujeres en la historia, el presente y el futuro es justicia, sentenció Sheinbaum. “Y al haber justicia hay disminución de desigualdad, y al haber disminución de desigualdades se erradica la discriminación”. La ruta, dijo, no admite desvíos: es la 4T o ninguna.
