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Sheinbaum logra acuerdo con Google y TikTok contra violencia digital; X de Musk se excluye.

Cuauhtémoc, Ciudad de México. 11 de marzo 2026. La presidenta constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, la Doctora Claudia Sheinbaum Pardo en conferencia de prensa matutina en el salón de la Tesorería de Palacio Nacional. La acompañan: Citlalli Hernández Mora, secretaria de Mujeres; Crystel Guadalupe Arellano Moreno, Coordinadora Nacional de Transformación Digital; Laura Reyna, gerente de asuntos públicos en tiktok; Daniela Guerra es la Líder de Creadores y Responsabilidad para YouTube Hispanoamérica; Sofía Sánchez Velasco, gerente de Gobierno y Políticas Públicas de Google para México, Centroamérica y Caribe; Eliana Pérez Gaffney, Gerente de Política Pública para México, Centroamérica y el Caribe en Meta y Miguel Ángel Elorza Vásquez, coordinador de Infodemia. Foto: Saúl López Escorcia/Presidencia

La red social del magnate ultraderechista rechazó participar en las mesas de trabajo convocadas por el gobierno, pese a ser señalada como espacio frecuente de campañas de odio contra mujeres, incluida la propia presidenta.

Mientras Google, YouTube, TikTok y Meta aceptaron sentarse a la mesa con el gobierno mexicano para combatir la violencia digital contra las mujeres, una ausencia notable marcó la diferencia: X, la red social de Elon Musk, simplemente no apareció. La empresa fue convocada a las reuniones, pero argumentó que no tiene oficinas en México para justificar su negativa. El dato, revelado por la secretaria de las Mujeres, Citlalli Hernández, encendió alertas sobre la disposición de la plataforma a colaborar en la protección de las usuarias.

El anuncio lo hizo Claudia Sheinbaum este lunes en la Mañanera. Se trata de un acuerdo voluntario con las principales tecnológicas para agilizar la atención y el retiro de contenidos que constituyan violencia digital contra las mujeres. La mandataria explicó que el pacto permitirá establecer una coordinación permanente entre la Secretaría de las Mujeres y las plataformas.

“El objetivo es ir atendiendo y que las plataformas, a través de estos protocolos, vayan bajando imágenes o publicaciones que tengan que ver con violentar a una mujer”, señaló Sheinbaum. El acuerdo contempla mesas de trabajo continuas, mejora en mecanismos de denuncia y mayor rapidez en la eliminación de contenidos íntimos difundidos sin consentimiento.

Citlalli Hernández fue quien puso el dedo en la llaga sobre la ausencia de X. “Lamentablemente en el espacio digital comienza a normalizarse en algunos espacios estas violencias”, dijo, para luego precisar: “Lo tengo que decir: también fue convocada la plataforma X a este diálogo, ellos argumentando que no tienen oficina en México no se sentaron a ninguna de las reuniones”.

La funcionaria añadió un dato relevante: es precisamente en esa red social donde con frecuencia se observan campañas de odio y ataques dirigidos contra mujeres, particularmente contra figuras públicas como la propia presidenta o ella misma. La ausencia de X en las conversaciones deja un vacío en la estrategia gubernamental.

El acuerdo con el resto de las plataformas contempla, además del retiro ágil de contenidos violentos, la facilitación de pruebas digitales para investigaciones por delitos cometidos en internet. Es decir, no solo se trata de borrar, sino de proporcionar evidencia útil para procesos legales.

La postura de X plantea un desafío para el gobierno mexicano. Al tratarse de un acuerdo voluntario, no hay mecanismos de coerción para obligar a la plataforma a sumarse. Sin embargo, el hecho de que sea señalada como el espacio donde más proliferan las campañas de odio contra mujeres la coloca en el centro de la controversia.

La red social de Musk ha sido criticada en múltiples países por su laxa moderación de contenidos desde que el magnate la adquirió. La negativa a participar en mesas de trabajo con el gobierno mexicano refuerza esa percepción.

TikTok, Google, YouTube y Meta dijeron sí. X dijo no, y dio una excusa: no tiene oficinas en México. Mientras tanto, las campañas de odio contra mujeres siguen circulando en esa plataforma. El acuerdo de Sheinbaum avanza, pero el agujero que deja la red de Musk es difícil de ignorar.

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