El Ejército iraní lanza una ofensiva masiva contra instalaciones estratégicas del régimen sionista mientras denuncia censura mediática de Israel para ocultar la magnitud de los daños.
Beersheba ardió bajo fuego enemigo. Este viernes, el Ejército iraní confirmó el lanzamiento de un ataque masivo con drones contra el cuartel general de las fuerzas israelíes en esa ciudad, corazón de las operaciones militares del régimen sionista en el sur. Los aparatos, lanzados desde distintos puntos de Irán, alcanzaron su objetivo mientras las autoridades israelíes imponen un férreo cerco informativo para ocultar las bajas.
El comunicado castrense fue claro: “Desde la mañana del viernes, el Ejército iraní ha estado atacando el cuartel general de las fuerzas usurpadoras del régimen israelí en los territorios ocupados de Beersheba mediante drones destructivos”. La ofensiva no fue un golpe aislado, sino el inicio de una operación de mayor envergadura.
“Beersheba alberga instalaciones e infraestructuras militares estratégicas del ejército del régimen sionista, incluidas bases asociadas a las fuerzas terrestres y aéreas”, detalló el texto. La elección del blanco no fue casual: golpear el centro de mando en el sur busca desarticular la capacidad de respuesta israelí.
El Ejército iraní advirtió que esto es solo el principio. “Esta extensa operación continuará en las próximas horas con ataques a gran escala contra otros emplazamientos importantes de bases del régimen sionista”, subrayó el comunicado.
Paralelamente, Teherán denunció que Israel está ejerciendo una “severa censura” para impedir que se conozca la verdadera magnitud de los daños y las bajas causadas por los drones y misiles. La ofensiva iraní no se limita a los drones: también se han utilizado misiles de largo alcance como el Jorramshahr-4, el Jeibar y el Fatah, capaces de alcanzar objetivos estratégicos en todo el territorio ocupado.
El ataque a Beersheba se produce en el marco de la respuesta iraní a la agresión estadounidense-israelí iniciada el 28 de febrero. Desde entonces, Irán ha lanzado múltiples oleadas de represalias con misiles y drones, alcanzando con éxito objetivos en los territorios ocupados y activos militares estadounidenses en países vecinos.
La coordinación entre el Ejército iraní y el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) ha sido clave en esta estrategia. Ambos cuerpos han actuado de manera conjunta, saturando las defensas israelíes y demostrando una capacidad de ataque sostenido.
Beersheba es solo el principio. Irán promete más golpes contra las bases del régimen sionista mientras Israel impone el silencio informativo. La guerra mediática corre paralela a la militar, y ambas tienen un mismo objetivo: doblegar al enemigo.
