La presidenta mexicana califica de “injusticia” el bloqueo estadounidense, anuncia más envíos de ayuda humanitaria y desmiente que los apoyos sean desviados o comercializados por el gobierno cubano.
Mientras Washington y La Habana retoman el diálogo, México afila su rol de puente y proveedor. Claudia Sheinbaum celebró este jueves el anuncio de Miguel Díaz-Canel sobre los contactos diplomáticos entre Cuba y Estados Unidos, y aprovechó para revelar un paso más en la solidaridad mexicana: su gobierno busca alternativas para vender petróleo a la isla, asfixiada por el bloqueo y la crisis energética.
Desde la Mañanera, la mandataria mexicana calificó el diálogo como una buena noticia. “Qué bueno, siempre México va a promover la paz y el diálogo diplomático”, dijo, en referencia a las conversaciones que, según Díaz-Canel, buscan soluciones a las diferencias bilaterales.
Sheinbaum fue más allá al posicionarse sobre el fondo del conflicto. Calificó el bloqueo estadounidense como “una injusticia que se ha cometido desde hace muchos años al pueblo de Cuba” y que ha generado “diversas problemáticas”. Para la presidenta, el diálogo es indispensable.
La ayuda mexicana a Cuba no se detendrá. Sheinbaum confirmó que, tras el envío de tres barcos con asistencia humanitaria, se seguirán despachando apoyos. Pero lo más relevante es la intención de vender petróleo a la isla, un gesto de alto valor estratégico en medio de la escasez energética que agobia a los cubanos.
La mandataria también salió al paso de versiones que circulan en redes sociales sobre un supuesto desvío de la ayuda. “Es falso que Cuba esté vendiendo la ayuda humanitaria enviada desde México”, sentenció. Como prueba, mencionó las “muchas imágenes de agradecimiento del pueblo de Cuba, de los habitantes, sobre la ayuda humanitaria que está llegando de manera directa a sus casas”.
El anuncio de Sheinbaum se da a más de tres meses de que la administración Trump endureciera el bloqueo con una declaración de emergencia nacional que restringe el flujo de combustible hacia la isla. La oferta mexicana de vender petróleo podría tensar la relación con Washington, justo en un momento en que ambos países mantienen contactos de alto nivel por otros temas.
Sin embargo, la presidenta mexicana enmarcó su postura en principios constitucionales: autodeterminación de los pueblos, ayuda solidaria y búsqueda de la paz. No es solo un gesto humanitario, dijo, es una cuestión de principios.
México no solo aplaude el diálogo entre Cuba y EE.UU., sino que se ofrece como parte de la solución energética. Sheinbaum lo dijo claro: seguiremos ayudando, buscaremos vender petróleo y no permitiremos que se manche la solidaridad con mentiras. Mientras tanto, los barcos seguirán llegando a la isla.
