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Sheinbaum arremete contra la “comentocracia”: “Siguen con la cantaleta contra la solidaridad con Cuba”.

Cuauhtémoc, Ciudad de México. 17 de marzo 2026. La presidenta constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, la Doctora Claudia Sheinbaum Pardo en conferencia de prensa matutina en el salón de la Tesorería de Palacio Nacional. La acompañan: Rosa Icela Rodríguez Velázquez, secretaria de Gobernación; Esthela Damián Peralta, consejera jurídica del Ejecutivo Federal; Arturo Zaldívar, coordinador de Política; Arturo Saldivar, coordinador de Política y Gobierno de la Presidencia; David Kershenobich, secretario de salud; Edurado Clark, subsecretario de Integración y desarrollo del sector salud; Zoé Alejandro Robledo Aburto, director general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS); Martí Batres Guadarrama, director general del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE); Alejandro Svarch Pérez, director general de IMSS-Bienestar. Foto: Juan Carlos Buenrostro/Presidencia

La presidenta mexicana defiende las donaciones al pueblo cubano y acusa a sus críticos de actuar con “mezquindad” y lanzar calumnias contra quienes muestran apoyo fraterno en medio del sufrimiento.

“Siguen con esta cantaleta”. La frase de Claudia Sheinbaum fue directa contra quienes cuestionan las donaciones solidarias de México a Cuba. La presidenta dedicó parte de su conferencia matutina a responder a la “comentocracia” que, según ella, no cesa en sus críticas contra los envíos de ayuda humanitaria a la isla. Y fue más allá: los acusó de actuar con “mezquindad”.

El debate sobre la ayuda a Cuba ha sido recurrente en los últimos días. Sectores de la oposición y algunos analistas han cuestionado que el gobierno mexicano habilite cuentas para recolectar donativos destinados al pueblo cubano, en medio de la crisis energética y el bloqueo.

Sheinbaum respondió con contundencia: “Quien no quiera aportar que no aporte”. Para la mandataria, la solidaridad no es una imposición, sino un acto voluntario que debe respetarse. Lo que no está dispuesta a tolerar, dijo, son las mentiras y calumnias contra quienes deciden ayudar.

La presidenta enmarcó su defensa en un principio de fraternidad. “Desde nuestro punto de vista tiene un sentido solidario y fraterno a un pueblo en sufrimiento”, argumentó. La referencia al sufrimiento alude a las difíciles condiciones que enfrenta Cuba por el recrudecimiento del bloqueo estadounidense y la escasez de combustible.

Sheinbaum no mencionó nombres, pero apuntó contra un sector específico: la comentocracia. Los definió como aquellos que, independientemente de lo que haga el gobierno, siempre encontrarán un motivo para criticar. “No tienen que ver con el sentido fraterno, sino con mucha mezquindad”, sentenció.

La polarización en torno a la ayuda a Cuba refleja las divisiones políticas tanto en México como en el exilio cubano. Mientras el gobierno defiende la solidaridad como un principio de política exterior, sus críticos ven en estos gestos un respaldo al régimen de la isla.

Sheinbaum intenta desmarcarse de esa lectura: el apoyo es al pueblo, no al gobierno, subraya. Pero la línea es difusa y sus adversarios la aprovechan para mantener la presión.

“La cantaleta” no cesará, lo sabe Sheinbaum. Pero la presidenta dejó claro que su gobierno no dejará de ser solidario por las críticas. Quien no quiera ayudar, que no lo haga. Pero quien ayude, dice, merece respeto, no calumnias.

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