Israel mata al ministro de Inteligencia de Irán y da carta blanca al ejército para eliminar a cualquier alto cargo.

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Esmail Jatib es el segundo peso pesado iraní abatido en 24 horas; Teherán entierra a sus líderes mientras advierte que “la ola de repercusiones globales apenas comienza”.

La cúpula iraní sangra por segunda vez en 24 horas. Israel confirmó este miércoles la muerte del ministro de Inteligencia, Esmail Jatib, en un bombardeo selectivo. Horas antes, había caído Ali Larijani, jefe del Consejo Supremo de Seguridad Nacional. La ofensiva no da tregua y el gobierno de Benjamin Netanyahu autorizó a sus fuerzas a actuar sin restricciones: cualquier alto funcionario iraní en la mira puede ser abatido sin necesidad de aprobación adicional.

El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, fue el encargado de anunciar la muerte de Jatib. En sus declaraciones, también reveló que junto al primer ministro Netanyahu dieron luz verde al ejército para atacar a cualquier dirigente iraní “para el que se haya cerrado el círculo de inteligencia y operativos”.

Los bombardeos no se limitaron a objetivos individuales. Medios iraníes reportaron ataques en Teherán, Lorestán, Hamedán y Fars. En Durud, una zona residencial de Lorestán, la agencia Tasnim reportó siete muertos y 56 heridos.

La muerte de Jatib y Larijani se suma a la de Gholamerza Soleimani, líder de la fuerza paramilitar Basij, también abatido por Israel. Los tres funerales se realizaron este miércoles en Teherán, donde una multitud se congregó para despedir a los dirigentes.

La ceremonia se combinó con el homenaje a más de 80 marinos de la fragata hundida por un submarino estadounidense frente a las costas de Sri Lanka hace dos semanas. El duelo nacional se multiplica.

El canciller iraní, Abbs Araqchi, lanzó una advertencia en X: “La ola de repercusiones mundiales no ha hecho más que empezar y golpeará a todo el mundo, sin distinción de riqueza, creencias o raza”. El mensaje contrasta con el tono de Donald Trump, que insiste en que el conflicto será breve.

La estrategia israelí de decapitación sistemática de la cúpula iraní busca desarticular el mando enemigo. Pero cada baja aumenta la presión sobre Teherán para una respuesta contundente. Los países del Golfo ya han comenzado a interceptar cohetes y drones dirigidos contra objetivos que incluyen bases estadounidenses.

La “carta blanca” otorgada al ejército israelí significa que cualquier alto cargo, en cualquier lugar, puede ser el próximo. La guerra entra en una fase de máxima incertidumbre.

Dos pesos pesados en 24 horas. Una orden de fuego sin límites. Funerales multitudinarios en Teherán. La guerra entre Israel e Irán deja de ser un conflicto de misiles para convertirse en una cacería de hombres. Las repercusiones, advierte Teherán, apenas comienzan.

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