La presidenta cuestiona que altos mandos del pasado se atendieran en hospitales privados con impuestos de la gente y aclara que quien quiera un seguro debe pagarlo con su salario, no con el erario.
“Imagínense”. La palabra de Claudia Sheinbaum resonó en la Mañanera como un reproche directo a las élites del pasado. La presidenta denunció que altos funcionarios públicos utilizaban recursos del erario para pagarse seguros de gastos médicos mayores y atenderse en hospitales privados. “¿De dónde vienen estos recursos? De la gente, de los impuestos que paga la gente”, sentenció.
La declaración se dio en el contexto de la selección de tres nuevos consejeros del INE, que reemplazarán a quienes terminan su ciclo. Sheinbaum aprovechó para recordar que los nuevos funcionarios deberán apegarse a la ley, tanto en materia electoral como en lo relativo a sus privilegios.
La mandataria fue tajante: no está en contra de que los servidores públicos se atiendan en hospitales privados o tengan seguros médicos. Lo que rechaza es que estos beneficios sean financiados con dinero del pueblo.
Sheinbaum explicó la diferencia con claridad: “Si te quieres ir a atender a un hospital privado, tiene todo el derecho de hacerlo y si quieres comprar un seguro, pues que sea el seguro pagado por tu salario y no por los impuestos de la gente”.
La presidenta insistió en que esta postura no es solo una línea política de la Cuarta Transformación, sino un mandato constitucional. La austeridad republicana, dijo, está establecida en la Constitución y debe aplicarse en todos los niveles de gobierno.
“El que seas un estado autónomo no quiere decir que puedas dilapidar el recurso del pueblo”, afirmó, en referencia a gobiernos estatales que podrían intentar eludir los principios de austeridad.
El señalamiento de Sheinbaum apunta a una práctica que durante décadas fue común en la administración pública: altos funcionarios con jugosos salarios y, además, seguros privados pagados por el erario. La presidenta lo calificó como un abuso que los gobiernos de la 4T están decididos a erradicar.
La advertencia también alcanza a los nuevos consejeros del INE, cuya designación está en proceso. Cualquier intento de mantener privilegios similares chocará con la política de austeridad.
Los seguros privados pagados con dinero público se acabaron, dijo Sheinbaum. Quien quiera atenderse en un hospital privado, que lo pague de su bolsillo. La consigna es clara: no más privilegios a costa de la gente.
