La presidenta asegura que la SEP mantiene diálogo con el magisterio, pero la sección 22 acusa un año sin mesas de trabajo; vallas blindan Palacio Nacional ante marcha de 72 horas.
Vallas metálicas rodearon Palacio Nacional desde las primeras horas del miércoles. La blindaje no era casual: la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación amenazaba con un paro de 72 horas y una marcha masiva hacia el Zócalo. Desde el otro lado de las rejas, Claudia Sheinbaum lanzó un mensaje: que se manifiesten, pero en paz.
La presidenta aseguró que la Secretaría de Educación Pública ha mantenido reuniones con los maestros en todo el país y que se han escuchado sus peticiones. “Se atienden las demandas factibles de atender”, dijo, en un intento por desactivar la tensión.
Sin embargo, la versión oficial choca con la de los manifestantes. Jenny Aracely, secretaria general de la sección 22 de la CNTE, denunció que hace un año que no tienen una mesa de trabajo con la presidenta. “No hemos tenido ninguna conversación ni con secretarios de Estado, ni con alguna autoridad”, declaró a medios.
El conflicto no es nuevo. La CNTE ha sido históricamente uno de los sectores más combativos del magisterio, con una larga tradición de movilizaciones en la capital. Esta vez, el detonante es la falta de diálogo y el incumplimiento de acuerdos previos.
Desde temprano, los primeros contingentes comenzaron a concentrarse en Paseo de la Reforma, a la altura del Ángel de la Independencia. Su objetivo: llegar al Zócalo y mantener la presión sobre el gobierno federal.
Mientras tanto, el operativo de seguridad se desplegó. Las vallas en Correo Mayor y Corregidora bloquearon los accesos por donde suelen ingresar funcionarios e invitados a las actividades presidenciales.
La contradicción entre el discurso oficial y el de los maestros es evidente. Sheinbaum insiste en que hay diálogo; la CNTE asegura que no. La distancia entre ambas posturas se mide en kilómetros de marcha y en horas de paro.
La pregunta que flota es si el gobierno logrará sentarse a negociar antes de que la protesta escale. Las vallas protegen Palacio, pero no resuelven el conflicto.
Maestros en las calles, vallas en Palacio y un diálogo que, según una de las partes, no existe desde hace un año. Sheinbaum pide paz, pero la CNTE exige respuestas. La Ciudad de México vuelve a ser el escenario de una lucha que parece no tener fin.
