Sheinbaum aclara que la paraestatal solo apoya en las labores junto a Profepa y Marina, mientras se investiga al responsable del vertido que afectó playas del Golfo de México.
La mancha de hidrocarburo que llegó a las playas de Veracruz no salió de Pemex. Claudia Sheinbaum fue tajante este miércoles: el derrame fue causado por una empresa privada, probablemente un barco, y la paraestatal solo participa en las labores de limpieza. Mientras tanto, las autoridades ya retiraron 94.7 toneladas de residuos y el avance alcanza el 88%.
La presidenta explicó que, además de las acciones de saneamiento, se realizan investigaciones para determinar al responsable. “Se está viendo la empresa, pero no fue un derrame de Pemex”, puntualizó. El gobierno federal ya prepara las sanciones correspondientes y el responsable deberá pagar por la remediación y las afectaciones a comunidades.
El operativo de limpieza involucra a Semarnat, Marina, Protección Civil, ASEA y Profepa, en coordinación con autoridades estatales y municipales, así como con comunidades locales.
El 18 de marzo, brigadas recorrieron las playas de Mata de Uva y El Zapote, en Alvarado, donde recolectaron 80 kilos de residuos en forma de nódulos y hojuelas dispersos a lo largo de dos kilómetros de litoral.
Pemex desplegó varios frentes de trabajo en distintos puntos: en Playa Jicacal, cuatro frentes con 25 personas cada uno; en Playa Linda, dos frentes con 20 personas; en Playa Barrillas, otros dos frentes con 20 personas; y en la Laguna del Ostión, un frente de 10 personas. Todos supervisados por técnicos especializados.
En Tabasco, las labores se suspendieron temporalmente debido al frente frío número 41, que ha generado lluvias intensas desde el 17 de marzo. Se retomarán cuando mejoren las condiciones meteorológicas.
La Marina activó el Plan Nacional de Contingencias el 14 de marzo para supervisar la limpieza y el monitoreo. Dos días después, se informó que las labores de contención en la zona marina donde se detectó inicialmente la pluma de hidrocarburos habían concluido. Actualmente no hay presencia de residuos en esa área.
Pero la investigación continúa. Las autoridades mantienen recorridos de verificación, monitoreo satelital y análisis de corrientes marinas para identificar la fuente exacta del contaminante. Una vez localizada, se aplicará la legislación ambiental para determinar responsabilidades y garantizar la reparación del daño.
El Golfo de México recibió un golpe, pero no de Pemex. La limpieza avanza, las toneladas se retiran y la investigación sigue su curso. Quien haya sido, deberá pagar. El daño ambiental no queda impune.
