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Misiles contra Eilat y bases de EE.UU.: Irán ejecuta la ofensiva Promesa Veraz 4

La Guardia Revolucionaria lanzó la 79ª oleada de ataques con misiles balísticos y drones suicidas contra objetivos estratégicos israelíes y estadounidenses en cinco países, mientras el Knesset suspendió su sesión tras los impactos.

Los misiles Kheybar Shekan, Emad y Sejjil atravesaron los sistemas de defensa aérea. Drones kamikaze impactaron con precisión quirúrgica. Este martes, Irán ejecutó la 79ª oleada de la operación Promesa Veraz 4, una ofensiva que, según la Guardia Revolucionaria, alcanzó objetivos estratégicos en Israel, Jordania, Bahréin, Kuwait y el territorio ocupado palestino. La sesión del Knesset fue suspendida. Las bases militares estadounidenses en cuatro países entraron en alerta.

El comunicado oficial de la Guardia Revolucionaria detalla un operativo de alcance regional. En Israel, los ataques se concentraron en Eilat, donde fueron destruidas estaciones de recepción de satélites utilizadas por las fuerzas armadas israelíes para servicios de inteligencia y comunicaciones. También alcanzaron instalaciones de inteligencia en el norte y centro de Tel Aviv, centros militares comerciales en Ramat Gan, el cuartel general de logística del sur en Beersheba y objetivos en el Néguev.

El componente estadounidense del ataque tuvo un alcance que abarcó cuatro países. Fueron alcanzadas la base militar de Al Azraq en Jordania, la base Sheikh Isa en Bahréin, y las instalaciones de Ali Al Salem y Arifjan en Kuwait. Las autoridades iraníes indicaron que las operaciones se llevaron a cabo mediante sistemas de misiles balísticos de medio y largo alcance, con propelente sólido y líquido, logrando penetrar los sistemas de defensa aérea multicapa de sus objetivos.

La ofensiva no fue un acto aislado. Irán ha declarado que ejerce su derecho legítimo de defensa desde el 28 de febrero, en respuesta a lo que califica como “agresión conjunta de Estados Unidos e Israel contra zonas residenciales, infraestructuras civiles y recursos naturales”. Desde esa fecha, según los reportes, más de 1,500 civiles han muerto por los ataques israelíes y estadounidenses.

La Guardia Revolucionaria dedicó esta ofensiva a “la niña mártir de Tabriz y su familia”, un gesto que busca enmarcar la operación en el contexto de las víctimas civiles del conflicto. La narrativa iraní insiste en que los ataques de este martes son una respuesta proporcionada a la violencia que, según su versión, ha afectado a su población.

La operación utilizó una combinación de misiles balísticos de distintas generaciones. Los Kheybar Shekan, Emad y Sejjil —misiles de medio y largo alcance con tecnología de propelente sólido y líquido— fueron complementados con drones suicidas de la Fuerza Aeroespacial del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica. El comunicado oficial sostiene que los objetivos fueron alcanzados con precisión.

El elemento más crítico del ataque es su carácter simultáneo contra múltiples países. Alcanzar bases estadounidenses en Jordania, Bahréin y Kuwait supone un escalamiento en la confrontación que trasciende el conflicto bilateral con Israel. La presencia militar de Estados Unidos en la región ha sido durante décadas un punto de fricción, pero un ataque coordinado contra instalaciones en tres países distintos sugiere un cambio en el cálculo de riesgos de Teherán.

La suspensión de la sesión del Knesset añade una dimensión política al impacto militar. Que el parlamento israelí interrumpa sus actividades por ataques con misiles indica que la ofensiva no solo tuvo consecuencias en el terreno, sino que alteró el funcionamiento institucional del país. Es un símbolo que Irán seguramente capitalizará en su narrativa interna.

La Guardia Revolucionaria también informó que sus defensas aéreas integradas interceptaron y destruyeron dos misiles de crucero AGM-158 en los alrededores de Teherán. Ese dato sugiere que, mientras Irán lanzaba su ofensiva, también enfrentaba un ataque simultáneo, aunque la declaración oficial no detalla quién habría lanzado esos misiles.

La 79ª oleada de Promesa Veraz 4 no fue un operativo menor. Misiles balísticos y drones suicidas alcanzaron objetivos en cinco países, las bases militares estadounidenses en tres naciones árabes fueron impactadas, y el parlamento israelí suspendió sus actividades. Irán insiste en que es un derecho legítimo de defensa, que responde a más de un mes de ataques que han dejado 1,500 civiles muertos. La comunidad internacional observa cómo una confrontación que parecía contenida en las fronteras de Gaza y el sur del Líbano se expande ahora hacia el corazón de las instalaciones militares de Estados Unidos en la región.

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