El portavoz de Exteriores iraní desmintió las afirmaciones de Trump sobre negociaciones directas; calificó la propuesta estadounidense de 15 puntos como “exigencias irracionales y desmesuradas” mientras Teherán se concentra en su defensa.
“Poco realistas”. “Irracionales”. “Desmesuradas”. La calificación del portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmail Baghaei, no dejó espacio para la interpretación. La propuesta estadounidense para resolver el conflicto en Medio Oriente, dijo, es un conjunto de exigencias que Irán no aceptará. Y en cuanto a las negociaciones directas que Trump asegura que están en curso, Baghaei fue tajante: solo hay comunicación indirecta a través de mediadores.
La desmentida iraní se produce después de que Trump afirmara que Estados Unidos e Irán mantienen conversaciones directas. Baghaei explicó que Teherán ha recibido “varios mensajes” de Washington a través de mediadores, incluidas solicitudes de diálogo directo. Pero no hay negociaciones cara a cara.
El portavoz se refirió explícitamente al plan estadounidense que circula en los medios como “los 15 puntos”. “Las condiciones que nos han sido transmitidas, bajo cualquier nombre, ya sean 15 puntos, menos o más, son exigencias poco realistas, irracionales y desmesuradas”, declaró. La frase cierra la puerta a cualquier expectativa de un acuerdo rápido.
Baghaei añadió que en estos momentos los esfuerzos de Irán están centrados en su propia defensa. No en negociar con quien, según Teherán, lanzó ataques coordinados con Israel el 28 de febrero en pleno proceso de diálogo indirecto.
La memoria de Irán es larga. El 28 de febrero, cuando Washington y Teherán mantenían negociaciones indirectas sobre el programa nuclear, Estados Unidos e Israel lanzaron ataques coordinados contra el país persa. Desde entonces, la guerra no ha cesado. Irán ha respondido con ataques contra Israel y bases militares estadounidenses en la región.
El conflicto ya ha tenido consecuencias globales. El tráfico aéreo sobre la península Arábiga ha sido perturbado, dejando varados a decenas de miles de viajeros. El estrecho de Ormuz, la arteria energética del mundo, está parcialmente cerrado. Los precios del petróleo se han disparado.
En este contexto, la afirmación de Trump sobre negociaciones directas fue recibida en Teherán con escepticismo. Para los iraníes, la experiencia reciente demuestra que Washington habla de diálogo mientras sus aviones bombardean. La respuesta de Baghaei fue un intento de poner las cosas en claro: no hay conversaciones directas, y las exigencias estadounidenses son inaceptables.
El elemento más crítico de esta crisis es la brecha entre lo que Washington dice públicamente y lo que Irán percibe como la realidad. Trump afirma que hay negociaciones. Teherán dice que solo hay mensajes a través de intermediarios. El secretario de Estado, Marco Rubio, dice que Estados Unidos logrará sus objetivos militares en semanas. Baghaei dice que Irán solo se concentra en su defensa.
La propuesta de 15 puntos que Washington ha hecho circular a través de Pakistán y otros mediadores es, según la descripción de Baghaei, un conjunto de exigencias que Teherán considera inaceptables. Incluyen limitaciones al programa nuclear, restricciones a los misiles y el fin del apoyo a aliados regionales. A cambio, Washington ofrece el levantamiento de sanciones. Pero para Irán, después de la experiencia de 2015 y los ataques del 28 de febrero, esas promesas no tienen credibilidad.
La diplomacia, en este contexto, parece haber llegado a un callejón sin salida. Irán exige garantías. Washington exige concesiones. Y mientras tanto, la guerra continúa. El estrecho de Ormuz está cerrado. Los viajeros están varados. Y las opciones militares de Trump, según Rubio, están listas para ser ejecutadas.
Esmail Baghaei fue claro: no hay negociaciones directas con Estados Unidos. Solo mensajes a través de mediadores. Las exigencias de Washington, dijo, son “poco realistas, irracionales y desmesuradas”. Irán está concentrado en su defensa. Mientras tanto, Trump afirma que hay diálogo. Rubio dice que los objetivos militares se lograrán en semanas. El estrecho de Ormuz está cerrado. Los viajeros están varados. Y la guerra que comenzó el 28 de febrero no da señales de terminar.
