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Jueces de la Corte Suprema desarman los argumentos de Trump contra la ciudadanía por nacimiento

Roberts, Alito y Gorsuch cuestionaron al gobierno sobre cómo extrapolar excepciones mínimas a millones de inmigrantes; la orden ejecutiva enfrenta un escrutinio histórico con el mandatario presente en la audiencia.

El juez presidente John Roberts lo resumió con una pregunta que atravesó toda la audiencia: ¿cómo se llega de ejemplos tan pequeños a un grupo tan grande?

La orden ejecutiva firmada por Donald Trump el 20 de enero de 2025 busca terminar con la ciudadanía por nacimiento para hijos de inmigrantes indocumentados, turistas y otros extranjeros. Este miércoles, la Corte Suprema escuchó argumentos. Y las preguntas de los jueces revelaron un escepticismo transversal que cruzó la línea ideológica del tribunal.

Roberts fue directo con el procurador general John Sauer. Los ejemplos que la administración ofrece para sustentar su teoría sobre la jurisdicción —hijos de embajadores, hijos de enemigos durante una invasión hostil, niños en buques de guerra— son, en sus palabras, “muy extraños” y “un tanto idiosincrásicos”. La pregunta del juez presidente fue una flecha al centro del argumento: ¿cómo se extiende esa lógica a toda la clase de inmigrantes indocumentados que se encuentran en el país?

Sauer insistió en que los jueces deberían revisar la promulgación de la Ley de Derechos Civiles de 1866. Pero los cuestionamientos no se detuvieron.

El juez Samuel Alito reconoció un punto débil en su propio cuestionamiento: cuando se implementó la Enmienda 14, no se había previsto un escenario con inmigrantes indocumentados en las dimensiones actuales. Fue la jueza Elena Kagan quien profundizó la crítica. Señaló que la mayor parte del argumento del gobierno se centra en extranjeros temporales —un grupo sobre el que existía claramente la comprensión de que habría residentes temporales— y que recién mucho más tarde, y en mucho menos tiempo, aborda el tema de los indocumentados.

El punto de tensión alcanzó incluso a los jueces conservadores. Neil Gorsuch tuvo dudas sobre la validez de los argumentos basados en la jurisdicción y la domiciliación. En un intercambio revelador, cuestionó a Sauer que el argumento se centre en los niños, no en los padres inmigrantes indocumentados. La pregunta del juez Gorsuch apuntaba a un desajuste lógico en la construcción legal del gobierno.

En una segunda intervención, Alito llevó el cuestionamiento al terreno humanitario. Planteó un escenario: personas que pueden ser deportadas en cualquier momento si son detenidas, pero que han establecido su hogar permanente aquí y han echado raíces. ¿Qué pasa con ellas? Sauer tuvo que responder tanto desde la perspectiva legal como desde la humanitaria.

La jueza Sonia Sotomayor, por su parte, cuestionó si la administración buscaba revocar el precedente del caso Wong Kim Ark de 1898, que confirmó la ciudadanía por nacimiento. Sauer negó que esa fuera la intención, calificándolo como una decisión jurisdiccional similar a un tribunal que asume jurisdicción sin discusión. Sotomayor dudó de la respuesta.

Del otro lado, Cecilia Wang, directora nacional Legal de la ACLU, presentó la defensa de los demandantes con una advertencia clara. Reconoció que existen excepciones a la ciudadanía por nacimiento, pero la “domiciliación” o “jurisdicción” que argumenta el gobierno no es una de ellas. “La regla clara y definida de la Enmienda 14 ha contribuido al crecimiento y la prosperidad de nuestra nación”, expuso. Y lanzó una advertencia: si se acepta la teoría del gobierno, la ciudadanía de millones de estadounidenses, pasados, presentes y futuros, podría verse comprometida.

El juez Kavanaugh preguntó cómo resolver el desafío legal. La respuesta de Wang fue afirmar la decisión del caso Wong Kim Ark.

Un hecho histórico atravesó la jornada: Donald Trump estuvo presente en la audiencia. Es el primer mandatario en asistir a una sesión donde los jueces del Máximo Tribunal escuchan argumentos y cuestionan políticas federales desafiadas en tribunales. La imagen del presidente en la sala, en un escenario de división de poderes, quedó como el marco de un debate que ahora espera la decisión final de la Corte.

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