París rechaza la medida de EE.UU. y exige levantar el cerco; Macron y Reino Unido preparan conferencia para misión “defensiva” que garantice la seguridad del estrecho.
Francia dijo no. El ministro de Exteriores galo, Jean-Noel Barrot, fue contundente este lunes: París no respalda el bloqueo impuesto por Estados Unidos en el estrecho de Ormuz. La razón es de fondo jurídico: una medida de este tipo en aguas internacionales, sostiene Francia, carece de legalidad.
—La circulación de buques en aguas internacionales es un bien común de la humanidad, que debe respetarse en todas partes y en cualquier circunstancia —declaró Barrot a medios locales.
El bloqueo comenzó el 13 de abril. El Mando Central de Estados Unidos ejecutó la orden de Donald Trump tras el fracaso de las negociaciones con Irán en Islamabad. Desde entonces, Washington mantiene un cerco naval que afecta a los buques que parten de puertos iraníes. Francia, ahora, alza la voz en contra.
El punto de tensión no es solo diplomático. Es económico. Barrot expresó su preocupación por que un bloqueo prolongado afecte al comercio mundial, al poder adquisitivo en la propia Francia y a sus empresas. El costo del cerco, advierte, no lo pagará solo Irán.
—Por lo tanto, es urgente que se levante este bloqueo —sentenció el canciller.
Pero París no solo critica. También propone. El presidente Emmanuel Macron anunció el mismo 13 de abril que Francia y el Reino Unido organizarán una conferencia internacional. El objetivo: preparar una misión “defensiva” para garantizar la seguridad en el estrecho de Ormuz. No es un respaldo al bloqueo estadounidense. Es una alternativa.
Francia se coloca así en una posición incómoda: aliada de EE.UU. en muchos frentes, pero discrepante en este. El estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial, se convierte en un campo de batalla legal y geopolítico. Washington dice seguridad. París dice bien común de la humanidad.
Mientras Trump advierte que cualquier barco iraní que se acerque será eliminado, Francia exige levantar el cerco. La conferencia anglo-francesa será el próximo capítulo. Y el estrecho, el escenario.
