Sheinbaum denuncia que Washington no ha dado “respuestas puntuales” por cada caso; ordena visitas diarias de cónsules a centros de detención y estudia acciones ante la CIDH y la ONU.
Quince connacionales. Muertos bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos. Y hasta ahora, según Claudia Sheinbaum, Washington no ha dado “respuestas puntuales” por cada caso. La presidenta lo lamentó este miércoles durante la mañanera. El reclamo de México no ha tenido eco específico.
El último fallecimiento ocurrió en el condado de Winnfield, Luisiana. Otro mexicano más. La Secretaría de Relaciones Exteriores respondió con una “carta muy fuerte” y un comunicado a Washington. Pero la mandataria fue clara: en las llamadas telefónicas que ha tenido con Donald Trump, no han abordado el punto de los centros de internamiento migratorio ni los fallecimientos.
—Hemos sacado el tema de mexicanos en el exterior. En particular sobre centros de detención no hemos hablado —reconoció Sheinbaum.
El punto de tensión es la brecha entre el reclamo diplomático y la respuesta estadounidense. México ha solicitado investigaciones por cada caso. “Debe hacerla el gobierno de Estados Unidos”, insistió la presidenta, y agregó que, en caso de denuncia, también deben intervenir el ministerio público y el poder judicial estadounidense para determinar en qué condiciones ocurrieron las muertes.
Ante la gravedad de los hechos, Sheinbaum ordenó un cambio radical en la estrategia consular. Hasta ahora, los cónsules visitaban los centros de detención del ICE una vez por semana. A partir de ahora, las visitas serán diarias. Si no puede ir el cónsul en persona, irá una persona del consulado.
—Les pedí que visiten diario —afirmó.
Además, instruyó que el secretario de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco, se comunique con el Departamento de Estado para permitir la presencia diaria de los cónsules mexicanos en los centros. No solo una vez a la semana. Todos los días.
México no se queda solo en la vía diplomática. Sheinbaum anunció que ya se está actuando ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y que revisan presentar denuncias ante otras instancias de Naciones Unidas. El objetivo: denunciar las prácticas en los centros de detención del ICE.
La presidenta aseguró que su gobierno acompaña a las familias de los connacionales en sus denuncias penales por las muertes de sus seres queridos. Mientras tanto, la cifra de 15 muertos sigue creciendo. Y las respuestas puntuales de Washington, aún no llegan.
