La SHCP concretó un acuerdo con gasolineros; el subsecretario Lerma advierte que el diésel “mueve toda la cadena de distribución” y su precio controlado es clave.
La inflación no se combate solo con discursos. Se combate con diésel barato.
El gobierno de Claudia Sheinbaum acaba de reforzar su estrategia para contener el aumento de precios y proteger la economía familiar. La medida concreta: un acuerdo con gasolineros para mantener el precio del diésel por debajo de los 28.28 pesos por litro. No es un gesto simbólico. Es una palanca sobre toda la cadena de distribución.
El dato más impactante lo dio el subsecretario de Ingresos de la SHCP, Carlos Gabriel Lerma Cotera: “El diésel es el que mueve toda la cadena de distribución, por eso es tan relevante mantener su precio controlado”. Traducido: si el diésel sube, todo sube. Alimentos, mercancías, insumos. El gobierno lo sabe y actúa.
El punto de tensión está en los números. La inflación se ubicó en 4.6% en la última quincena de marzo. Dentro de parámetros recientes, dijo el funcionario, pero con presiones. Las principales vienen de productos agrícolas: jitomate, papa, cebolla, tomate. Afectados por condiciones climáticas, no por especulación. Pero el impacto en la mesa familiar es el mismo.
La estrategia no es solo un acuerdo. Es un paquete. El gobierno mantiene estímulos fiscales a los combustibles, lo que implica una reducción parcial del impuesto a las gasolinas para evitar alzas repentinas. Además, sigue en pie el Paquete Contra la Inflación y la Carestía (PACIC), que establece precios accesibles para 24 productos básicos con un tope cercano a los 910 pesos. Beneficio directo a las familias.
Para hacer frente a los incrementos agrícolas, el gobierno impulsa acuerdos con productores y comercializadores, mejoras en las cadenas de suministro y una reducción de intermediarios. Menos manos entre el campo y la mesa, menor costo.
El blindaje también incluye supervisión. La Profeco participa activamente para evitar abusos en los precios. No es solo control. Es vigilancia.
El cierre del relato anuncia más acción. En los próximos días, la presidenta Sheinbaum sostendrá nuevas reuniones con el sector gasolinero para consolidar estos acuerdos y continuar fortaleciendo las medidas. El objetivo: contener la inflación y cuidar el bolsillo. El diésel, por ahora, está congelado. Y con él, la esperanza de que el resto de los precios no se disparen.
