*La nueva línea Lechería-AIFA conectará Buenavista con el aeropuerto en 40 minutos; el proyecto superó ajustes técnicos, conflictos vecinales e incumplimientos de contratos.*
Cuarenta minutos. Ese es el tiempo que separa a Buenavista del Aeropuerto Felipe Ángeles. A partir del domingo 26 de abril, esa distancia se acortará sobre rieles.
Claudia Sheinbaum lo soltó sin rodeos: “Ya, ya está listo”. La confirmación llegó durante una intervención breve pero contundente. La obra, que por meses acumuló retrasos y tensiones, recibió su pase definitivo. Dos días antes, Rosa Icela Rodríguez, secretaria de Gobernación, había adelantado que todos los permisos estaban en regla y la construcción finalizada.
Pero el camino no fue una línea recta.
Fuentes internas del proyecto señalan que los rieles del nuevo tramo Lechería-AIFA estuvieron a punto de descarrilarse más de una vez. Ajustes técnicos forzaron cambios de último minuto. Negociaciones con vecinos de las vías se alargaron por semanas; algunos exigían adecuaciones específicas en sus comunidades. Y como si eso fuera poco, contratistas privados incumplieron acuerdos, poniendo en riesgo los plazos.
El punto de tensión más crítico ocurrió cuando varias familias que viven junto al trazo ferroviario se negaron a permitir trabajos nocturnos. La obra pudo frenarse. No ocurrió.
A pesar de todo, el tren estará rodando. La apuesta oficial es clara: no solo ofrecer una alternativa eficiente, rápida y accesible para miles de pasajeros. También impulsar aún más el crecimiento del AIFA, el aeropuerto de Santa Lucía que el gobierno ha buscado consolidar. Y más adelante, el proyecto mira hacia Pachuca.
Sheinbaum fue terminante. El domingo, la locomotora partirá.
