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El hijo de AMLO deja su cargo en Morena y se lanza por una diputación

Andrés Manuel López Beltrán renunció a la Secretaría de Organización tras 19 meses; buscará representar el distrito VI de Tabasco, cuna del obradorismo, y presume 10 millones de nuevos afiliados bajo su gestión

Sale del aparato. Va por el voto.

Andrés Manuel López Beltrán, primogénito del expresidente Andrés Manuel López Obrador, oficializó su salida de la Secretaría de Organización de Morena. El objetivo: una candidatura a diputado federal. El escenario: el distrito VI de Tabasco. La tierra que vio nacer al movimiento.

La carta llegó a manos de Ariadna Montiel, presidenta nacional del partido. En el texto, el ahora exdirigente explicó los pasos a seguir. Esperará los tiempos internos. Se ajustará a lo que marquen las convocatorias. También a lo que señale la ley electoral. Nada quedará al azar.

“En congruencia con lo acordado en la VII Sesión Ordinaria del Consejo Nacional”, escribió. La frase resume una decisión meditada. Deja atrás dos responsabilidades: la Secretaría de Organización del Comité Ejecutivo Nacional y su lugar en la Comisión Nacional de Elecciones.

El territorio que busca conquistar no es cualquiera. Centro, Jalapa, Tacotalpa y Teapa conforman el VI Distrito Electoral Federal. Allí está Villahermosa. Allí está el símbolo.

Su paso por la dirigencia partidista duró un año y siete meses. Tiempo suficiente, según su propio balance, para disparar las cifras. Más de 10 millones de nuevos afiliados. Siete millones de personas credencializadas. 69 mil 296 comités seccionales. Mil 952 comités municipales.

“De la mano de nuestros coordinadores se realizaron más de 272 asambleas de evaluación”, agregó.

López Beltrán no ocultó el orgullo. Su gestión, aseguró, convirtió a Morena en la organización política más grande de la historia de México. También, dijo, una de las más grandes del mundo. Y añadió: “Una de las más organizadas”. Incluso otros partidos internacionales miran al partido guinda como referente, según su relato.

Pero el anuncio tiene una capa más profunda. Tabasco no es solo geografía. Es la cuna. El origen. El lugar donde López Obrador construyó las primeras bases del movimiento. Competir allí es cargar con un apellido y también con una herencia política que pesa toneladas.

En la misma carta, el dirigente saliente envió señales claras al interior. Lealtad a Claudia Sheinbaum, la actual presidenta. “Cuenta con mi absoluta solidaridad, disciplina y lealtad”, escribió. Una frase que funciona como blindaje y como promesa.

Y para los tabasqueños, un mensaje emotivo: “Para mí siempre será un orgullo ser tabasqueño, haber nacido en la cuna de nuestro movimiento”.

El cierre es una declaración de principios: “El pueblo es nuestro guía, fuerza y razón de ser”.

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